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Papel Tortuga

Editorial Papel Tortuga de Noviembre: Maquillaje


Los mecanismos de participación funcionan cuando hay un real compromiso de los vecinos. La eterna discusión sobre la conformación de la Comisión Organizadora del Encuentro de Colectividades, surge una vez más en torno a lo irrelevante que es la instancia en sí ya que las autoridades históricamente se deciden en una mese chica que se encuentra en sintonía con el gobierno de turno.

Este año, las elecciones municipales fueron la excusa por la cual se demoró el llamado a la asamblea (que se debería haber hecho en junio como lo establece la ordenanza). Es cierto que el cambio de color político en el gobierno afecta las decisiones, visto que la fiesta se realizará en febrero cuando ya haya asumido Saieg. Aunque eso también demuestra que la autonomía de la comisión respecto al gobierno de turno no sería tal.

También es cierto que a la hora de las votaciones, por lo general no hay alternativas para votar más allá de la lista “oficialista”. Pero en el caso específico de Colectividades la falta de intervención de los vecinos puede deberse a que desde el Estado no se facilitan las vías de participación, no cumplen con los plazos que establece la ordenanza y se difunde de una manera tibia la fecha, hora y lugar de la reunión.

En la Asamblea que designó a Roberto Urreta como presidente de la nueva comisión con Federico Bengolea como vice, había muchas caras relacionadas con el justicialismo y pocas de la UCR por ejemplo. El año pasado, la cosa fue al revés.

Quizás sea el momento de blanquear estos mecanismos que pueden tener sus explicaciones lógicas para garantizar el funcionamiento y desarrollo de la fiesta y sincerar la forma de elegir a las autoridades para no bastardear o maquillar instancias de supuesta participación vecinal que no funcionan como tales.

Incluso poner en crisis esta idea de que la comisión debe ser elegida por una asamblea sería un avance. Imaginemos si funcionara como se debiera, quizás no sería lo mejor. Hay algunas localidades que forman comisiones que trabajan durante cuatro años con la gestión y en otros lugares directamente se forman asociaciones civiles independientes en cuyos procesos internos no interviene (o no debería intervenir) el gobierno.

Pese a sus 25 años, la fiesta de Colectividades aun cuenta con varios temas sin resolver en cuanto a sus objetivos y destinos. Ya el año pasado se avanzó algo con la nueva ordenanza, que como toda letra es perfectible siempre y cuando la voluntad política sea avanzar en ese sentido.