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Alta Gracia, Cultura

FERNANDO CABRERA: “El no tener nada que perder, te da más libertad”

Fernando Cabrera llegó a Alta Gracia esta vez, con Intro, un libro de poemas inéditos que incluye DVD en vivo, elaborado por Ariel Hassan. “Me arriesgo por primera vez a publicar poesía, con total sinceridad y responsabilidad, pensando que puede interesarle a aquellas personas que gustan de mis canciones y mis letras”. Además, consideró que el DVD, es una buena oportunidad de acercarse a su trabajo para quien no lo conoce.

- ¿Cuál es la diferencia entre escribir poesía y canciones?

– Hay algo que me lleva a que algunos textos los vaya derivando a otra carpeta o que piense que no son para ponerles música. Hay varias razones posibles: porque son muy irregulares métricamente y dificulta ponerles música; quizás hay algunos temas que abordo en esos textos que no son para cantarlos en un recital.

- Algo que sorprende en tu trabajo de estudio, pero principalmente en el vivo, es que interpretás las canciones siempre de diferentes maneras. ¿De donde surge esta impronta?

– No sé. En un comienzo, hace treinta y cinco años, yo no tenía esta característica. Era más repetitivo. Y muy paulatinamente, me empecé a soltar en lo interpretativo. Tanto en lo guitarrístico como en lo vocal. No sé si influido, pero sí pensando o reflexionando en cómo encaran la interpretación los músicos de jazz, que toman un standard y cada uno lo interpreta a su manera con márgenes de improvisación muy altos. Quizás también mis períodos de trabajo con Eduardo Mateo, que me incitaba a que yo improvisara y para mí era imposible. Tenía un bloqueo. Después que él se murió y pasaron los años, se ve que en mi cabeza quedó eso. Muy lentamente y sin proponérmelo, me empecé a sorprender con que hacía cosas distintas y me animaba a modificar los arreglos.

- ¿O sea que mateo no te escuchó en esta versión más libre?

– No.

- Escuchándote y también a Daniel Viglietti, Jorge Lazaroff o el mismo Eduardo Mateo, se nota un juego permanente con la descomposición de la música. ¿Tiene una matriz uruguaya este recurso?

– No sé, acá en Argentina hay alguien que hace lo mismo que es Liliana herrero. Ella habla de deconstrucción y le aplica un aparato teórico filosófico. En el caso mío, creo que viene de otros lados. Viene del gusto de hacer arreglos distintos cada vez y sorprender al público. Sí es cierto que en Uruguay cada músico, cada cantautor, cada compositor, es como un género o un estilo en sí mismo. No pertenecemos a una corriente. Eso es característico del Uruguay y creo haberlo heredado. Lazaroff es Lazaroff, no se parece a nadie. Zitarrosa, Viglietti, Mateo tampoco. Drexler no se parece a nadie, ese formato, esa forma de cantar, de tocar la guitarra, de las letras, lo inventó él. Leo masliah. Por qué es así, no sé. Pienso que se puede deber a que el país es tan chico y con un mercado tan reducido, que no permite nunca, salgo alguna excepción muy extraña, que te puedas enriquecer con la música y vender millones de discos. Todos los músicos, apenas superan la pobreza en el mejor de los casos, una vida más o menos digna. No hay nada para perder. Que es lo que pasa en países grandes, donde se tiene mucho éxito. La pegás, te llenas de guita y no te animas a cambiar para no perder esa fuente… en Uruguay, los músicos al estar siempre en la pobreza, nos permitimos experimentar, sacarnos los gustos, ser caprichosos, total no vas a perder ni vas a ganar nada. El no tener nada que perder te da más libertad. Esa es mi teoría.

Por Pablo Rodríguez (prodriguez@diariotortuga.com) y María Luz Cortez (mlcortez@diariotortuga.com)