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Siderides y Alessio opinan sobre el papado para Bergoglio

Ante la reciente noticia de la elección del cardenal Jorge Bergoglio como nuevo papa, bajo el nombre Francisco I, el cura Nicolás Alessio, referente de la llamada Iglesia Latinoamericana cordobesa, crítica de la posición hegemónica del Vaticano, y Marcelo Siderides, cura párroco de la Iglesia de la Merced de Alta Gracia, dejan aquí sus primeras impresiones.

Nicolás Alessio: “Bergoglio no va a cambiar nada, fue cómplice de la dictadura y, recientemente, militante contra los movimientos que defendían el matrimonio igualitario. No se puede esperar nada nuevo. Es más, se va a profundizar la línea ortodoxa y conservadora del Episcopado, que ha sido cómplice de la dictadura. Bergoglio va a intentar fortalecer este tipo de Iglesia.

Esta noticia tiene que fortalecer a los grupos que quieren vivir el Evangelio de otra manera, tomando distancia de esta iglesia que se muestra renuente a cambiar. Con el nombramiento de un cura argentino, el Vaticano quiere mostrar un matiz de supuesta diferencia y novedad. Es una estrategia porque en Latinoamérica se concentra el mayor número de cristianos y católicos. Pero lamentablemente, en el continente se conserva un catolicismo popular, que va a querer ser fortalecido, no en una línea progresista sino fortaleciendo la ortodoxia y el conservadurismo”.

 

 

Marcelo Siderides: “Bergoglio es un hombre muy lúcido, prudente y que ha dado muestras cabales de ser un hombre de Dios y estar al servicio de la comunidad. Es un aliciente para los que somos creyentes para interpretarlo como un regalo de Dios. Es muy importante que haya un papa que no sea europeo. La Iglesia ha desarrollado su vida en distintos lugares, pero los países europeos tienen una mirada eurocéntrica. La Iglesia de Brasil y de Argentina enfrentan desafíos distintos, como la pobreza, la injusticia, la corrupción, situaciones más marcadas en Latinoamérica que en Europa, por eso podemos brindar un punto de vista diferente.

Los desafíos que tiene Bergoglio tienen que ver con esta época de profundos cambios, que impacta en la tradición, los fundamentos y la fe de la Iglesia. Estos cambios la impactan y la conmocionan, para pensar qué cosas deben cambiarse y aggiornarse”.