DESPERTANDO...

Sucesos

El Gobernador se acordó del agónico bosque nativo para el Día del Ambiente

En el Día Internacional del Medio Ambiente, De la Sota anunció que enviará a la Legislatura un proyecto para que se foresten 80 mil hectáreas. Con Unión por Córdoba en el Gobierno provincial, el desmonte en la provincia se agravó, y ya es caso de estudio a nivel mundial. Por Adrián Camerano (El Argentino)

El Día del Ambiente fue la ocasión elegida por el Gobernador para un anuncio grandilocuente: la presentación de un proyecto de ley para que se foresten 80 mil hectáreas en cinco años. La inobjetable propuesta se produce en el territorio con mayor tasa de desmonte, no sólo en la Argentina, sino quizás a nivel mundial. Gobernada por el delasotismo desde 1999, en la última década –y avance sojero mediante- Córdoba ha sufrido la escandalosa pérdida de unas 50 mil hectáreas de bosque por año. A punto tal que los especialistas aseguran que actualmente conserva menos de un 5 por ciento de especies nativas.

La propuesta que seguramente respaldará la Unicameral obliga a los productores a forestar el 1% de sus campos. “Queremos hacerlo de común acuerdo con los productores, que son nuestros amigos”, dijo De la Sota, y blanqueó su sintonía con el agronegocio. En la gacetilla de prensa oficial se pondera que “el proyecto tiene un claro espíritu conservacionista porque busca evitar los procesos de erosión y favorecer la protección de los suelos”.

En los más de trece años de gobierno delasotista, de nulo impacto han sido las escasas (y tardías) medidas para mitigar el desmonte, con un agente de contralor -la Secretaría de Ambiente- apuntada como ineficaz. “La Provincia por un lado promueve el desmonte, y por el otro plantea una ley de forestación”, se asombró en los micrófonos de Radio Universidad la bióloga Carla Cutzier, quien integró la Comisión de Ordenamiento Territorial de la Ley de Bosques Nativos. La adhesión local a la ley nacional tampoco frenó la sangría.

En la provincia, son miles y cotidianas las víctimas de un modelo productivo extractivista y destructivo. Que no produce alimentos sino commodities, y que –justo es decirlo- no afecta sólo a Córdoba, sino a buena parte de la geografía nacional. Enumerar las consecuencias sociambientales de esta tragedia diaria excede por mucho este espacio.

Sí hay que decir que, en el Día del Ambiente, resulta al menos paradójico enarbolar el “conservacionismo” de territorios donde la topadora es ley, y la soja soberana.

 

 

GENTILEZA: ADRIÁN CAMERANO (EL ARGENTINO)