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Política, Provincia de Córdoba

Entrevista a Carolina Scotto: “Rendía hasta ocho materias por turno porque mi compromiso era terminar lo que había empezado”

(Dypcor) Carolina Scotto es candidata a diputada nacional por el Frente para la Victoria. Fue elegida dos veces Decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la UNC y  también dos períodos fue Rectora de la Casa de Trejo. Nació en Córdoba y pasó su infancia y juventud en el barrio de Alta Córdoba, junto a sus dos hermanos.

Se define como hija de la educación pública, que cambió su intención inicial de estudiar periodismo, por Historia y Filosofía, cursando las dos carreras al mismo tiempo. Se casó muy joven y a los 18 años, con el respaldo de su padre Emilio y de su madre Mafalda Di Gregori, comenzó  la universidad y en cuatro años obtuvo dos títulos, criando a sus tres hijos simultáneamente.

 ¿Por qué se decidió a estudiar Historia y Filosofía?

Yo era muy lectora, mi papá había comprado la colección de Monteiro Lobato y otras que leíamos cuando éramos chicos: teníamos una biblioteca muy extraña porque había de todo. En mi casa estaba El capital de Marx y  obras de arquitectura del siglo 20 mezcladas con literatura argentina. Cuando él vio que yo tenía vocación por la historia, me compró todas las colecciones que pudo, me homenajeó con eso. Me beneficié mucho de la gran expectativa que mi padre tenía sobre mí, siempre muy afectuosa. Cuando terminé la secundaria, pensé que el periodismo reunía un campo de conocimientos muy amplio. Eso fue en 1975 y la Escuela de Ciencias de la Información era muy atacada. Después, cuando ya estaban los militares en el gobierno, destruyeron el plan de estudio y había una sensación de opresión espantosa. Para entonces ya había decidido estudiar Historia. Cuando fui a la Facultad, pregunté si uno se podía inscribir en más de una carrera y un empleado no docente me aconsejó que lo hiciera. Así, queriendo estudiar Historia, terminé filósofa, “culpa” de un no docente al que siempre se lo recordé y se lo agradecí.

Hice las dos carreras con un ritmo intenso, rendía hasta ocho materias por turno de examen, una locura… Pero era mi compromiso, terminar lo que había empezado. Un mandato propio.

 

¿Qué sintió cuando la eligieron como la primera mujer al frente de una institución de 400 años de historia?

Ser la primera es una circunstancia, ser primera mujer en algo, sin embargo, más allá de la circunstancia personal, tiene un significado favorable para la igualdad de género, y tiene que comprenderse ese significado político. No esperaba ocupar ninguno de los cargos que por distintas circunstancias acepté ocupar. Uno no decide esas cosas.

 

¿Cómo vive la situación de los incendios en Córdoba?

Siento mucha tristeza e impotencia por la magnitud que han alcanzado los daños causados por los graves incendios que estamos sufriendo en tantas zonas y localidades de nuestra provincia. Estamos viviendo una verdadera tragedia ambiental, con consecuencias sociales, económicas y ecológicas incalculables. Dentro de esta situación tremenda, hay que destacar la enorme solidaridad de la población y por supuesto la tarea arriesgada de los bomberos, que hacen su trabajo en condiciones tan extremas y desiguales y con un clima tan adverso. Este escenario de desolación, tan difícil de reparar, exige en este momento, el aporte y la prudencia de todos. También la colaboración y articulación entre la Provincia y la Nación, porque el fuego no espera. Ya habrá tiempo para analizar y evaluar lo que se hizo o no se hizo para que tragedias como éstas no vuelvan a repetirse en nuestra provincia. Sí quiero destacar el interés personal de la Presidenta de la Nación, quien se puso a disposición del gobierno de Córdoba y ­envió aviones, personal calificado, puso la gendarmería y al ejército a disposición de la provincia.

En la preocupación ciudadana los temas que no tapa el humo de los incendios son la inseguridad y la denuncia sobre la presunta vinculación de altos jefes policiales y el narcotráfico.

El tema de la inseguridad requiere un tratamiento diferenciado según el lugar. Eso no hace que ese problema no exista. Hay que distinguir entre las políticas de seguridad que están bajo la órbita de las autoridades provinciales que tienen que prevenir. Hay una problemática de inseguridad muy alarmante y delicada en Córdoba de la cual es el principal responsable el Ministerio de Seguridad y la Policía, el propio ministro es ex policía y me parece una situación complicada y con este tema del narcotráfico tiene matices muy delicados. Hace tiempo que venimos escuchando esto con preocupación y los legisladores provinciales lo han planteado. Es una denuncia gravísima que confirma las conjeturas de la información que circula en las calles, sobre todo en los barrios, donde las familias están indefensas y ven una actitud sospechosa por parte de la Policía. Los que venden la droga a los chicos se manejan de una manera muy impune. Además, hay falta de celeridad de la Justicia que hace que estas investigaciones tengan que venir de los medios de prensa, asumiendo una labor riesgosa, que da un indicio evidente de los personajes y del modus operandi pero no alcanza a constituir prueba. Esto estalló de una forma que no es la mejor. En la medida en que el Gobierno no se ocupe en aclararlo, genera él mismo conjeturas que no tienen límites. Las sospechas crecen, la falta de credibilidad se incrementa y esto es muy peligroso para la democracia.

Usted sabe que Córdoba es una provincia adversa al kirchnerismo por lo que el desafío de ser candidata es muy grande. ¿Por qué lo aceptó? 

El kirchnerismo en Córdoba no puede hacerse oír, no puede convencer, eso es un desafío fenomenal para mí. Este desafío me gusta mucho y creo que va a dar resultado. Hace casi 30 años se tiene la idea de que mientras el país va para un lado Córdoba mira para otro. Oscar Aguad, a quien respeto mucho, se plantea en su estrategia una lucha contra esta posibilidad de la re reelección y ellos tienen que apostar otra vez a un candidato que se va a repetir tres veces. El gobernador votó la re reelección de Menem. Entonces, da la impresión de que es una bandera oportunista. Confrontamos con dos personas que dicen competir contra esas banderas y no tienen políticas que lo avalen.

 

Obviamente no acuerda con la política del gobernador De la Sota

Para nada. Son catorce años de un gobierno que le debe muchas respuestas a los cordobeses y ha decidido llevarnos puestos, ensanchando la brecha con la Nación, hasta el punto de defender una estrategia electoral según la cual los cordobeses tienen que votar para defenderse de la Nación. Yo creo que, en realidad, cualquier provincia argentina necesita integrarse más fuertemente a la Nación y la nuestra también ya que tiene mucho por aportar. Este es un país que tiene mucho por trabajar por la diversidad productiva, económica, social, educativa, cultural, debemos trabajar por eso.  El Gobierno Provincial está jaqueado por un conjunto de funcionarios de enorme responsabilidad que hacen lo que quieren. En Córdoba hay una mezcla de impunidad y corrupción preocupante.

 

¿Cómo cree que debería afrontarse la situación del ministro Scalerandi?

Con la seriedad que corresponde.  Éste es un caso más de tantísimos de corrupción vergonzosa, comprobada, reiterada por parte de altos funcionarios del gobierno de la provincia de Córdoba en todos estos años. Es un modus operandi casi característico de ministros y altísimos funcionarios: robar la energía que los demás pagamos. ¿La verdad? Bochornoso. Esto es el cordobesismo: impunidad, corrupción y los funcionarios del gobierno de la provincia de Córdoba creyendo que los bienes públicos  de la provincia le pertenecen.

 

Los incendios agravan el problema del agua en toda la zona serrana, al igual que la destrucción del bosque nativo como parte de la explotación turística, urbanizaciones y hasta agricultura intensiva.

La problemática central de esta región cordobesa es que en este momento vive una   acelerada transformación socio-territorial caracterizada por las alteraciones ambientales, derivada de urbanizaciones no planificadas, así como de transformación de las  actividades productivas y de servicios, conformando un escenario de disputa por los recursos naturales, en especial el agua.

A esto hay que sumarle  una serie de factores que agravan la situación de insuficiencia hídrica: los incendios, el aumento de urbanizaciones de distintos niveles planes de vivienda, loteos abiertos, barrios cerrados y complejos turísticos. Estamos frente a un recurso que se encuentra en el límite de uso. La realidad de los últimos años es que no alcanza el abastecimiento de las sierras por dos causas: una, porque el consumo es mucho mayor y por otro lado, se ha alterado de manera importante la superficie de captación por la destrucción del bosque nativo.