BUENAS...
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Alta Gracia, Política, Sociedad

Mucho más que diez kilos sobre los hombros de tu vecino

* Por Pablo Catania

Cuando en el año 2011 fui Director en Representación de los Usuarios del extinto Emsep, muchos vecinos me llamaban por teléfono a causa de los sobreprecios en las mal llamadas “garrafas sociales”. Como yo no tenía jurisdicción legal sobre el tema del gas (sólo del agua), me puse a investigar y en los entes oficiales nacionales me informaron que, a falta de inspectores municipales (que debe haberlos para el caso), podía decirles a los usuarios que a modo de protección pidan factura. Por entonces conversé con algunos de los empresarios locales y confirmaron mis sospechas. Actualmente, como vecino y usuario, indignado y triste por el grado de injusticia y de insensibilidad con algo tan elemental reanudé hace un tiempo mis investigaciones.

Hablé nuevamente con empresarios y empleados, a los que obviamente les molestaron mis preguntas. Tomé fotografías, conversé con almaceneros y llamé a Buenos Aires (ENARGAS y Defensa del Consumidor).

Voy a contar lo que pasa, para que hagamos algo y detengamos esta estafa, para ver si juntos, logramos revertir esta situación de inequidad y total desfachatez.

La garrafa social no existe, es un mote inventado para que pensemos que hay dos tipos de garrafas: una “social” y con precio subsidiado y la “otra”, la que te venden en los almacenes a 75 pesos o la que te llevan las empresas a tu casa a más de 60 pesos.

 ¿Qué es lo que ocurre entonces?

1. Todas las garrafas están subsidiadas por el estado nacional dentro de un programa que se llama “garrafas para todos” y los costos son los siguientes: 16 pesos las de diez kilos, a 20 pesos las de 12 y a 25 pesos las garrafas de 15 kilogramos.

2. El subsidio sale de un porcentaje extra que se cobra a los que tienen el privilegio de tener gas natural.

3. Es un programa para hacer más llevadera la carga a los sectores menos beneficiados, ya que se trata de un producto de primera necesidad que tiene que ver con la salud y el bienestar.

4. Todas las garrafas llevan una etiqueta plástica en forma de cuello con los detalles del programa y el precio a 16 pesos.

5. A las empresas, las garrafas le cuestan 9,50 pesos.

6. Te hacen creer que las distribuidoras (YPF, Shell, Specialgas, etc.) sólo tienen un lote de “garrafas sociales”, cuando en realidad lo que hacen es separar un porcentaje con ese fin y se guardan el resto para vender a domicilio o en almacenes.

7. Sólo pueden venderla a domicilio a 16 pesos, cobrándote a lo sumo el doble por el transporte (Servigas en córdoba las vende a 35 pesos a domicilio) y para eso tienen que darte una factura donde se discriminen los 16 pesos del valor de la garrafa y el resto por el transporte.

8. Está prohibido venderlas en almacenes o kioscos ya que no tienen las normas de seguridad necesarias. En mi barrio, se las venden a 60 pesos al kiosco, sin factura, y las tienen que vender a 75 pesos. Sólo está permitido venderlas a 16 pesos en distribuidoras, estaciones de servicio y puntos de venta autorizados.

9. El Estado Municipal, con la distribución quincenal por los barrios de la “garrafa social” no hace más que ser parte indirecta de esta estafa y de esa manera protege además el negocio de las distribuidoras privadas. No digo que lo haga a propósito, pero ante un tema tan sensible, debería ponerse las pilas y ejercer controles estrictos sobre las empresas y lo que hacen con el programa garrafas para todos.

10. Ya sabemos por qué clase de negocios con la empresa Ecogas no podemos tener gas natural todos los vecinos de Alta Gracia. No estoy en contra de la actividad empresarial privada, pero es detestable sólo pensar en la posibilidad de hacer un negocio con la necesidad de nuestros hermanos menos beneficiados, y de una vez por todas tenemos que bregar por un comercio y un empresariado con justicia social, por lo que esta es una situación que debe revertirse de manera urgente.

¿QUÉ PODEMOS EXIGIR MIENTRAS TANTO?

– EXIGIR AL MUNICIPIO QUE TOME CARTAS EN EL ASUNTO.

– DENUNCIAR A LAS EMPRESAS QUE NO TE QUIEREN DAR FACTURA POR LA GARRAFA SI TE LA LLEVAN A TU CASA.

– HABLÁ CON TU ALMACENERO PARA VER CÓMO ES LA COSA, YA QUE A ÉL NO SÓLO LO ESTÁN ESTAFANDO, SINO PONIÉNDOLO EN RIESGO DE ACCIDENTE.

Vos, que tal vez estas calentito en tu casa porque tenes gas natural, solidarizate y tomá conciencia de que se trata de un derecho también para tus vecinos y hermanos.

…Y hagamos más, para que pasemos de una vez por todas también el invierno de la injusticia y la frialdad del “no te metas”.

Foto: Gentileza Pablo Catania