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  • Raúl Ferro (La Bancaria) foto Día a Día

Política

R. Ferro: “Es difícil pero está tomando mucha conciencia el trabajador bancario”

El viernes 9 de febrero, en todo el país los trabajadores bancarios realizan un paro de actividades, tanto en atención al público como en operaciones internas y carga de cajeros. El titular de La Bancaria en la Provincia de Córdoba, Raúl Ferro, señaló que esta medida de fuerza responde a la “provocación que hizo la patronal” al ofrecerles un aumento salarial de apenas el 9 por ciento.

En diálogo con Radio Tortuga 102.7, Ferro manifestó que la medida de fuerza afecta tanto a entidades públicas como privadas. Asimismo, anticipó que si después de esta medida de fuerza no hay respuesta, lunes 19 y martes 20 pararían por 48 horas.

“La paritaria nuestra venció el 31 de diciembre, tendríamos que tener cerrado ese acuerdo. No hicimos ninguna medida porque entendemos que diciembre es un mes muy sensible y muy político. Quedamos de acuerdo que en enero nos teníamos que juntar con las cámaras empresariales. Hicimos tres reuniones y nos ofrecieron el 9 por ciento”, relató con indignación el dirigente gremial que apuntó contra la patronal: “No quieren hablar de la cláusula gatillo ni de la tecnología para la capacitación e inserción laboral, ni de las tercerizadas ni de la cuestión de género, ni de la carrera bancaria”. Ferro entiende que la actitud de las entidades bancarias es “una provocación”.

RADIO TORTUGA (RT): Algunos gremios discuten ofrecimientos del 15 por ciento pero sorprende lo bajo de la propuesta que les hicieron a ustedes, incluso por debajo de la expectativa inflacionaria expresada por el gobierno nacional. ¿Cuál es la argumentación de las entidades bancarias?

RAÚL FERRO (RF): El salario bancario ha recuperado posición frente a la devaluación y a las morisquetas económicas que se han venido realizando. Hemos tenido una cláusula gatillo del 19,5 por ciento y es uno de los salarios que está perdiendo poco poder adquisitivo. No les conviene que tengamos ese salario. La inflación se baja de dos formas: o se hace un ataque a los formadores de precios y se van buscando los equilibrios fiscales o se baja con falta de poder adquisitivo de la economía interna del país. Éste es uno de los puntos claves, por eso ofrecen el 9. Hemos hecho el ofrecimiento de que cerremos como el año pasado con el 24 por ciento o el 15 con cláusula gatillo. No podemos cerrar con un salario que pague la diferencia en negro porque dejamos afuera a los jubilados, que demasiado golpeados vienen.

Ferro estima que el paro va a ser exitoso, ya que con la quita del uno por ciento en los aportes gremiales, se ha generado un efecto rebote y el gremio ha cosechado unas mil fichas de afiliaciones nuevas: “Entienden los compañeros que no queda otra que tener un gremio que sea un dique de contención para no quedar librados al azar y que después te pongan un aumento del 9 por ciento en el salario y te digan que tenés que trabajar 14 horas; sabemos que es difícil pero está tomando mucha conciencia el trabajador bancario”.

Corrupción y reforma laboral

Respecto a las denuncias de corrupción contra dirigentes gremiales, que a diario copan las portadas de los diarios y los discursos del gobierno, Ferro se mostró categórico: “El que es corrupto es corrupto y tiene que ir preso; no sólo el dirigente sindical, sino también el empresario. Pero acá hay un ataque a las instituciones. Están gobernando para el capital, son poderosos con el pobre y débiles con los banqueros. Hay más de 420 mil delegados de base que no son corrompidos. Acá hay un ataque a las entidades sindicales y no a la corrupción“.

Acerca de la anunciada Reforma Laboral que el gobierno nacional estudia imponer, Ferro analizó que hay que entenderla desde la lectura de que “este plan económico cierra con gente en la calle y bajos salarios”. En el caso de los trabajadores bancarios, precisa que el convenio actual data de 1975 y que es necesario actualizarlo para reglamentar diversas problemáticas del presente como “el uso de la tecnología para mantener los puestos de trabajo, la igualdad de género, los días por paternidad, el bullying, la presión de los gerentes, el acoso y la estabilidad laboral”.

Pero que, sin embargo, desde las patronales ofrecen quitas de garantías laborales. “Un chico de una empresa tercerizada gana el 40 por ciento de lo que gana el que está convencionado y trabaja más de diez o doce horas”, grafica Ferro para concluir que ante el intento de achicar el costo laboral con la precarización laboral, hay que dar la discusión: “Pueden achicar los márgenes de sus ganancias y pagar dignamente, ya que detrás de cada trabajador hay una familia que sostiene la ronda del equilibrio económico interno”.

FOTO: DÍA A DÍA