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Alta Gracia, Elecciones2019

Alta Gracia se apresta a elegir a su próximo intendente

El domingo 22 de septiembre, la ciudadanía elegirá al próximo intendente de Alta Gracia entre Marcos Torres, actual secretario de Gobierno, ex concejal y hermano del intendente; Leandro Morer, concejal desde hace ocho años y ex secretario de Gobierno del otrora intendente Mario Bonfigli; y Diego Heredia, periodista y cooperativista, asesor del diputado nacional Pablo Carro. Se dirime también la manera en que se conformará el próximo Concejo Deliberante.

Desde 1983, peronistas y radicales se han repartido la gestión municipal de maneras iguales, con 18 años de mandato cada espacio. Audino Vagni (UCR) gobernó entre 1983 a 1987 y de 1987 a 1991. El peronista Julio Barrientos lo hizo entre 1991 y 1995 y comenzó su segundo mandato en 1995, pero falleció en 1997, a dos años de completarlo. Audino Vagni asumió en ese momento en un período corto hasta 1999. Entre ese año y 2003 gobernó el peronista Nolberto Gutiérrez. Entre 2003 y 2007 y entre 2007 y 2011 gobernó el radical Mario Bonfigli. De 2011 a 2015 lo hizo Walter Saieg y entre 2015 y 2019 está a cargo del Ejecutivo, Marcos Torres. Quien gane este año, quebrará esa reciente paridad histórica.

Continuidad de la gestión

La estrategia de Marcos Torres estuvo focalizada principalmente en la imagen positiva de la gestión de Unión por Córdoba (ahora Hacemos por Córdoba) en la ciudad desde 2011, y particularmente en los últimos cuatro, cuando encabezó el Ejecutivo su hermano Facundo. Fue en este último período precisamente cuando Marcos Torres irrumpió en el escenario político local como concejal primero y luego como secretario de Gobierno.

La interna de Hacemos por Córdoba en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) cosechó por encima de 14 mil votos entre las cuatro fuerzas presentadas; de los cuales 11 mil fueron de Marcos Torres. El objetivo es consolidar la suma total para ratificar la diferencia. Sin tomarse licencia como secretario, el candidato se ha abrazado en estas semanas al intendente y al gobernador en cuanto acto de gestión ha sido posible, mostrándose como continuidad de lo logrado.

Por sistema D’Hont, en el quinto lugar de la lista de candidatos a concejales, por escaso margen quedó ubicado Pablo Ortiz, otrora competidor de Marcos Torres en la interna, desplazando al sexto a Manuel Ortiz, hombre de Marcos. En este plano y tomando como referencia la dificultad que está teniendo en estos días el oficialismo para contar con mayoría legislativa (en un escenario de guerra fría entre los Torres y los Saieg); Marcos aspira a conseguir una mayor diferencia para que en caso de ganar, el reparto de concejales le permita ingresar un sexto y no tener que depender de acuerdos que le salgan caro a la hora de tener que ratificar en el Concejo las políticas públicas del Ejecutivo.

Campaña renovada

Enfrente, Alta Gracia Crece, la versión vernácula de Cambiemos que lleva como candidato a intendente al radical Leandro Morer, tras quedar en las PASO a una distancia de tres mil votos de Marcos Torres y a unos seis mil de todo Hacemos por Córdoba (y a sabiendas de lo difícil que se vuelve ordenar la interna radical en la ciudad); ha depositado las riendas de la campaña en un referente provincial de peso: el legislador Orlando Arduh.

Con él, cambió el logo, cambiaron los colores, cambiaron las fotos de los candidatos y se trabajó en una campaña de saturación con generación permanente de temas, debates, propuestas y declaraciones en medios de comunicación. Las promesas de reducir en un 30 por ciento las tasas municipales y en un 30 por ciento los sueldos de la planta política local son los caballitos de batalla en los que han basado este mes de campaña; argumentando que en las PASO sólo votó un 60 por ciento de los electores y que si en las Generales vota el resto, se puede revertir la tendencia marcada en julio.

Morer juega a todo o nada, ya que tras ocho años en el Concejo, si no gana, se retira de la vida política, al menos en la ciudad y por cuatro años. Por otra parte, hay preocupación en el radicalismo por descontar la diferencia con Hacemos por Córdoba, en caso de no ganar, ya que en el reparto interno, el tercer lugar de la lista de concejales quedó para el PRO. Esto podría llegar a debilitarlo en una futura conformación si no alcanza una cuarta silla en el Poder Legislativo local.

Para romper el bipartidismo

La tercera fuerza en cuestión en las elecciones del 22 de septiembre es Alta Gracia Somos Todxs, un armado kirchnerista, progresista y de centro izquierda que postula para intendente y primer concejal a Diego Heredia. Tras superar el polémico piso del cuatro por ciento en las PASO, esta fuerza se abocó a reforzar el recorrido diario por los barrios y las reuniones sectoriales, y a conseguir el apoyo de referentes nacionales y provinciales.

Con un visible presupuesto más acotado que el resto de sus contrincantes, de menor a mayor fueron incorporando su voz en los medios de comunicación y en cuanto espacio de exposición de propuestas y debate se abrió. Siempre asentados en la crítica de la actual gestión y su oposición formal por no focalizar sus miradas en las necesidades reales de la comunidad, se muestran interesados en volver más participativa la política local y se ofrecen como una renovación generacional.

Esta fuerza aspira a recoger el voto de un progresismo local que años atrás supo encontrar en el socialismo y aliados, una opción de poder y que de 2015 a esta parte se encuentra desahuciada frente al bipartidismo. Asimismo, han ampliado su búsqueda, tratando de captar a los sectores productivos castigados por la crisis económica nacional y a la juventud que no encuentra respuestas en materia laboral.

Frente a un bipartidismo duro hegemonizando las encuestas, se esperanzan en que el voto alternativo y desesperanzado en aquellas fuerzas, le brinde los votos necesarios para duplicar la performance de las PASO y volver a incorporar una tercera voz en el Concejo Deliberante.