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Alta Gracia, Salud, Valle de Paravachasca

Demoras de más de tres horas en la guardia del hospital

Hace tiempo que hay disconformidad por la atención en el hospital, falta personal, faltan insumos. A pesar de los reclamos de la gente y de los profesionales. El gobierno provincial sigue sin dar respuestas.

Por Belén Trucco.

En primera persona

El hospital Arturo Illia de Alta Gracia, es un hospital regional, por lo tanto recibe demandas de varias localidades.

Hace un tiempo que vecinos y vecinas junto a profesionales vienen denunciando la falta de personal.

La guardia se encuentra saturada, la demora es de 2 a 5 horas, los profesionales no pueden con tanta demanda.

Una mordida de perro callejero nos hace llegar con urgencia a la guardia, no es grave pero merece que un profesional lo vea.

Son pasadas las 21 horas, En la guardia del hospital no entra un alfiler, la demanda es variada:  golpes, bronco espasmos, gastroenteritis aguda y más.

En la recepción no hay nadie, aparece un personal policial que por momentos dormita.

La gente entra, no tiene a quien preguntar, resta esperar que alguien aparezca.

El protocolo que esta sobre la pared, habla de cómo es la organización de la guardia; Alguien te recibe, mira cual es la urgencia y determina quién tiene prioridad. Sin embargo (al menos a esa hora) no hay ninguna persona que haga esa tarea.

Pasa una hora, desde adentro vienen a preguntar quién sigue, se rumorea que hay sólo una persona para atender, se dice «no hay pediatra”.

Pasan dos horas, por momentos entran dos o tres personas juntas, a veces pasa más de una hora y no sale ni entra nadie.

En medio llegan algunas emergencias en ambulancia o traídos por la policía.

La gente empieza a molestarse, lxs niñxs y bebés lloran, el ambiente se pone pesado, la guardia siempre está repleta.

4 horas 20 minutos de espera, nos llaman, pasamos, del otro lado es poco el personal.

Nos piden disculpas por la demora, revisa la herida, nos dice que no es grave pero hay que vacunar, tomar antibióticos y demás. La atención es amable.

Se ve el cansancio en la mirada, le preguntamos,  nos dice que no ha parado de atender, que son apenas tres personas para toda esa cantidad de gente, nos confirma que no hay pediatra.

“La gente se enoja con nosotrxs, pero no sabe lo que estamos viviendo”. Nos cuenta que allá por 2010 eran al menos 8 médicos y médicas en la guardia. Hoy se deben arreglar con poco personal, que así no se puede trabajar.

Ya está atendiendo otro paciente, Otro profesional nos coloca los medicamentos, el cansancio es el mismo, nos dice lo mismo, poco personal y mucha gente, “ojalá la gente se uniera con nosotros y le reclamamos al gobierno” opina.

Toc toc: Puerta para el gobierno provincial