Las cooperativas tienen por finalidad satisfacer las necesidades económicas, sociales y culturales de sus asociados y asociadas en el día a día y contribuir a la constitución de una sociedad sin desigualdades sociales, un mundo donde quepan todos los mundos.

A partir de la primera cooperativa de consumo a nivel nacional, estas empresas asociativas y solidarias a través de la ayuda mutua y el esfuerzo propio de sus integrantes fueron ampliando su objeto para resolver la construcción de viviendas, canalizar el ahorro popular e instrumentar la asistencia crediticia, brindar servicios educativos y de salud e instrumentar los más diversos seguros.

También organizar la producción, el acopio y la comercialización de los productos agropecuarios; brindar los más diversos servicios esenciales, tales como la energía eléctrica, el agua potable y las redes cloacales, entre otras múltiples prestaciones que se desarrollan ampliamente en Córdoba. Estamos en condiciones de decir que junto a Santa Fe son las provincias  con más desarrollo cooperativo del país.

Además del carácter voluntario, por el cual un grupo de personas deciden asociarse para crear una empresa de propiedad conjunta y administrarla democráticamente, estas entidades se constituyen como herramientas de transformación social. Como lo destacó la ONU en 2012 con el lema “Las empresas cooperativas construyen un mundo mejor” y en este 2021  al consagrar el Año Internacional de las Cooperativas.

Así, desde el Movimiento Cooperativo de Crédito nucleado en el IMFC siempre hablamos del doble carácter de las cooperativas, en tanto empresas productoras de bienes y servicios con perspectiva solidaria y movimiento social, y destacamos el rol transformador del cooperativismo con perspectiva de géneros que se orienta hacia la construcción de sociedades independientes y autónomas en lo económico, justas y libres en lo social, libres, soberanas y participativas en lo político, con base en la siembra del valor de la solidaridad y el cuidado del ambiente.

Para Ariel Guarco, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (#ACI), somos el mayor movimiento empresarial del mundo: casi tres millones de empresas solidarias con 1.200 millones de asociados/as. Pero lo dominante pasa por la concentración de las riquezas en muy pocas manos en un mundo de 7 mil millones de habitantes. Carlos Heller, Diputado Nacional del Partido Soldiario en el Frente de Todxs nos cuenta hoy que que 85 personas concentran la riqueza que tiene la mitad de la población mundial. El capitalismo neoliberal financiero, hoy hegemónico, está haciendo estragos económicos, sociales, políticos y culturales a nivel mundial y la pandemia lo ha dejado al descubierto, poniéndonos en frente la urgente tarea de cambiar al mundo para salvarlo.

Desde nuestro nacimiento como movimiento señalamos la necesidad de repensar el mundo, de producir cambios profundos en los modos de producción y distribución de la riqueza, en la manera de consumir sustentablemente, pensar la acción en dicho sentido desde cada territorio. Y aunque parezca irrealizable, estamos convencidos de que se puede diseñar y construir una sociedad donde cada uno aporte según su capacidad y reciba según sus necesidades. Llevará tiempo y constancia, pero es el camino a transitar, el modo de construir un futuro para todes.

Pablo Tissera. Responsable del IMFC y precandidato a Diputado Nacional del PSol en el Frente de Todxs.

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