En estos días, feministas paraguayas de las organizaciones Kuña Roga y Universitarias Feministas de Itapuá (UFI) visitaron el Valle de Paravachasca y la capital cordobesa para intercambiar experiencias militantes. En ese marco, visitaron Radio Tortuga 92.9 la comunicadora social de Encarnación, Julieta Gamarra, y la integrante de Socorristas Paravachasca, Mechi Martínez.

Julieta gamarra contó inicialmente que Kuña Roga se apresta a cumplir 24 años, trabajando en comunicación comunitaria y derechos sexuales y no reproductivos, prevención de la violencia y acompañamiento a víctimas. UFI, en tanto, según narró, nació en 2017 desde la inquietud de estudiantes que querían movilizarse en contra del acoso en el ámbito de la universidad.

«En tiempos de avances de los fundamentalismos y las políticas antiderechos, mal llamadas provida y profamilia, es importante sumar esfuerzos», indicó Gamarra, quien precisó que esta visita a Argentina deriva de un proyecto que postularon al fondo Mujeres del Sur.

Mechi Martínez, por su parte, explicó que la anfitriona Socorristas Paravachasca es un espacio que nació también en 2017 para acompañar a personas que quieren discontinuar un embarazo no deseado». Destacó que se trata de una organización que tiene mucha articulación con el sistema público; incluso que muchas de las integrantes, trabajan en el primer y segundo nivel de la salud pública.

El desafío de disputar la agenda de debate

RADIO TORTUGA (RT): ¿Qué objetivo tiene esta articulación?

JULIETA GAMARRA (JG): La situación en Paraguay está muy atrasada respecto de Argentina en derechos sexuales y no reproductivos. Ésta es una oportunidad para nosotras de ver cómo trabajan compañeras en otros lugares, en otros contextos. Es una guía, un camino a recorrer, tomar herramientas y experiencias, y ver qué estrategias están implementando.

RT: ¿En qué momento se encuentra el debate en Paraguay?

JG: La violencia y la participación política de las mujeres, y la cuestión de los derechos sexuales y no reproductivos siempre está presente en las organizaciones feministas y de juventudes. En Paraguay, la Educación Sexual Integral prácticamente está prohibida, ha sido sacada de los planes de estudio y se persigue a las organizaciones que buscan trabajarla. Hay una ley a medias, que no se implementa y está muy demonizada. Con éso, en Paraguay venimos muy atrasadas en el debate público por la interrupción voluntaria del embarazo.

RT: ¿Qué cosas te llamaron la atención de nuestro país?

JG: Nos reunimos con las chicas la noche que llegamos y fue muy lindo escuchar cómo trabajan y se organizan, cómo era antes y cómo es ahora con la ley de por medio; la importancia de articular con el sistema público. Estuvimos también en Córdoba en un consultorio amigable, viendo cómo trabajan y fue hermoso ver e imaginar la posibilidad de contar con espacios así, amorosos y respetuosos con la autonomía de las personas.

Finalmente, Julieta Gamarra subrayó que «las organizaciones feministas de Paraguay cumplen un papel clave en poner temas en debate que antes no se hablaban, como desnaturalizar la violencia de género, entender que la participación política es necesaria». Reflexionó: «Si venía por la vía institucional, no iba a tener el mismo alcance».

Asimismo, reiteró que la preocupación mayor en materia de derechos sexuales y no reproductivos está puesta en «la falta de implementación de la Educación Sexual Integral, que se traduce en índices de embarazo adolescente de los más altos de la región». Y completó: «También tenemos de los más altos índices de abuso sexual infantil de la región, que con mucha frecuencia se traduce en obligaciones a parir».

Problemas en la aplicación

Consultada sobre los obstáculos que aún no permiten la aplicación plena de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en nuestro país, Mechi Martínez analizó: «Cuando te encontrás con alguien que estando tan cerca, tiene una realidad absolutamente diferente; pensás «estamos muy bien». Pero en la realidad, las leyes sirven como base pero hay que pelear la implementación. Previo a la ley, teníamos el Código Penal y unas causales por las cuales se podía interrumpir legalmente un embarazo; por lo que había un marco de legalidad con el que se podía jugar, pero el Estado, que es el que debe garantizar el acceso a la salud, se podía todavía amparar para no. La ley de IVE no abre mucho más de lo que teníamos, pero sienta un precedente y una base, que hizo que el Estado tenga que dar respuestas que antes podía eludir. Hoy tenemos problemas con los efectores, pero con la ley de nuestro lado. Paralelamente está la militancia con la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir que armó la aplicación «yo decido», en la que hay información a la mano con preguntas frecuentes. Y tenés los espacios de socorristas, también.

Teléfono del Ministerio de Salud de la Nación: 0800 222 3444, de lunes a viernes 9 a 21, sábados y domingos 9 a 18.

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