En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, cuyo lema este año es «Apoyando y Educando», «Que No Se Te Escape» entrevistó a la doula y promotora comunitaria de salud María José Juri de León para conocer las actividades en el Valle de Paravachasca en torno de este tema y reflexionar sobre la importancia que reviste el compromiso social con esta práctica.

Advirtió Juri que «las estadísticas nos indican que en los abandonos de las lactancias deseadas, casi toda la responsabilidad de esas frustraciones viene de informaciones mal transmitidas o desactualizadas«.

En virtud de ello, subrayó que es necesario reforzar los conceptos fisiológicos y psicológicos en favor de la lactancia; y agregó que el lema 2022 apunta a promover el apoyo a las personas que pueden y desean amamantar, y una educación completa y clara para los agentes de salud y el resto de la comunidad, en pos de que ese apoyo sea responsable.

Información para poder elegir

Desde una perspectiva de derechos, Juri destacó que la persona que nace tiene el derecho a recibir la alimentación a través de la lactancia materna, siempre y cuando se respete el derecho de la persona que amamanta para que elija libremente hacerlo. En ese sentido, enfatizó que la persona con capacidad de amamantar tiene derecho a contar con la información completa.

«La información en una persona puérpera puede impactar en su emocionalidad, en su seguridad, en su confianza, en su autodeterminación y en su empoderamiento», apuntó y subrayó que se le debe facilitar la información necesaria para que esa persona se encuentre con su deseo.

«Amamantar requiere una dedicación y entrega que algunas mujeres no eligen y que a algunas que la eligen, les representa mucho esfuerzo y lo siguen eligiendo por satisfacción o por convicción respecto de lo que aporta a la inmunidad y a la integridad de la salud y el desarrollo de ese bebé», graficó.

Responsabilidad compartida

Juri destacó que la lactancia materna supone una «responsabilidad compartida» socialmente y que «cada ámbito debe hacerse cargo de dónde boycotea la lactancia».

Precisó: «Si una persona tiene que volver a trabajar después de parir y no tiene una licencia; sin información y apoyo, es difícil que continúe con la lactancia. La red de apoyo es fundamental. Ojalá contáramos con licencias de seis meses, que es el tiempo de la lactancia exclusiva; y ojalá contásemos con licencia social para dar la teta que alimenta en cualquier lugar. Hoy está censurada e incomoda la persona amamantando en lugares públicos».

Mitos impuestos

Respecto de la manera en que se habla sobre la lactancia materna, Juri reflexionó: «En este momento de grandes competencias de la industria alimenticia, ingresando vorazmente en la industria de la salud, incomoda la lactancia sostenida porque resta consumidores de fórmula y sustitutos de la lactancia. Quienes fabrican estos sustitutos sólo debieran hacerlos para la población que por motivos específicos no puede recurrir a la teta».

Por otra parte, también desmontó la «idea romántica» que se difunde en las publicidades y que muestran a la «lactancia materna con imágenes rosadas, preciosas y bellas, de mujeres perfectas con sus niñas o niños en el pecho». Aseguró Juri que esa manera sesgada de mostrar la lactancia materna, «lleva a que las puérperas, al encontrarse en las primeras horas, los primeros días o en los primeros 40 días con situaciones que nada tienen que ver con esas imágenes, entren en confusión, frustración y angustia».

Otros aportes

Gabriela Macagno, licenciada en Nutrición, agregó que «la lactancia materna también constituye un factor preventivo para el cáncer de mama, el tipo de tumor ginecológico más común entre las mujeres».

Manifestó que se siguen estudiando sus causas y medidas preventivas para evitar sus más graves consecuencias.

Empero, destacó: «Sabemos que la natalidad y la práctica de la lactancia materna protegen a la mamá de enfermedades graves como este cáncer. Está en estudio si el factor protector se atribuye a una causa hormonal. Se le atribuye la excreción de agentes carcinógenos y sabemos que la leche humana induce a la muerte de células cancerosas».

Por su parte, Paula Fernández, doula y acompañante de procesos femeninos, reiteró que «para que una lactancia sea placentera y exitosa, es importante no sólo que la mamá que decide hacerlo, esté informada, sino que también cuente con un entorno informado que la acompañe y la respete».

Calificó a la lactancia como «un evento sexual, que está acompañado por nuestra historia sexual»; y por lo tanto exhortó a acompañar a las madres que no pueden amamantar con un acompañamiento respetuoso.

Finalmente, también sugirió que el Estado debe contemplar con mayor preponderancia el acompañamiento a «las personas que han perdido un bebé». Dijo: «Esas mujeres tienen sus pechos llenos de leche y están sin bebé. Es un proceso muy doloroso y en general esas mujeres no tienen acompañamiento suficiente».

FOTOS: GENTILEZA

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