Días atrás se hizo público un supuesto desvío de materiales por parte de un empleado municipal. Consultado sobre el hecho, el asesor Letrado Daniel Villar descartó la existencia de un delito, explicó que se trató de escombros que fueron pedidos formalmente y atribuyó la polémica a «mezquindades políticas» de la oposición.

Respecto de una denuncia anónima que recibió el Gobierno de Alta Gracia por supuesto desvío de materiales (valuados presuntamente en 50 a 60 mil pesos) hacia el domicilio particular de un empleado municipal, el asesor Letrado Daniel Villar manifestó en diálogo con Radio Tortuga 92.9 que se halla en plena investigación.

En principio, se trataría de escombros que había descartado la empresa que trabaja en la obra de la calle Lucio V. Rossi y que fueron pedidos formalmente a través de una nota por el empleado en cuestión, quien incluso se hizo cargo del costo del transporte.

En ese marco, aseguró que se investiga si ocurrió alguna irregularidad, aunque descartó que se trate de un delito. «Se llama peculado cuando alguien, en beneficio propio, vende algo que es del Estado, como pasó con las motos o con las luminarias (haciendo referencia a hechos denunciados oportunamente)». En este caso, subrayó Villar, no habría ocurrido algo similar.

La denuncia

Villar relató que días atrás arribó de forma anónima a las oficinas municipales esta denuncia vinculada a un supuesto desvío de materiales. Aclaró que la Municipalidad cuenta con cámaras de seguridad y con GPS en los vehículos de su flota para poder efectuar un control más efectivo. «Iniciamos la investigación administrativa apenas tuvimos conocimiento de la denuncia», aseguró.

A continuación, explicó que los escombros en cuestión corresponden al descarte de las recientes obras que está realizando una empresa privada en la calle Lucio V. Rossi, particularmente el cambio de una válvula, y que quedaron en la vía pública. Según consignó, estos restos fueron recogidos para ser depositados en la escombrera o facilitados a algún vecino o vecina que los solicitara.

Consultado puntualmente respecto de si se desviaron materiales a la casa del inspector municipal sospechado, Villar lo descartó categóricamente: «Ese inspector requirió los escombros por nota, como hacen otros vecinos que nos piden habitualmente los escombros, y se hizo cargo del transporte».

Villar destacó que la investigación sigue su curso: «Al sumario lo vamos a seguir investigando para ver si existió alguna irregularidad, pero delito no hubo de ninguna manera. No hubo material adquirido por el municipio, sino descartes que se llevarían a la escombrera o a quien lo requiera».

Procedimiento

Respecto a la manera en que procedió el municipio frente a esta denuncia, explicó Villar: «La información llega por los mismos empleados que tienen alguna disputa por horarios o formas de trabajar. Lo primero que quisimos comprobar es si era cierto que se trataba de hormigón; que no se arma en una calle, sino en la planta hormigonera. Había datos que no coincidían».

Acto seguido, Villar tiñó de tintes políticos la situación, al vincular esta denuncia con los debates abiertos por la oposición en el Concejo Deliberante y el Tribunal de Cuentas respecto de la obra pública en la ciudad, y particularmente sobre la figura del secretario de Obras Públicas, Marcos Moreira: «Esto es una suerte de ajuste de cuentas o una iniciativa de la oposición que siempre busca algo, sobre todo en esta Secretaría, que está haciendo las obras que son necesarias. A veces la mezquindad política deriva en este tipo de denuncias anónimas«.

Y finalizó: «Queremos que estas denuncias no queden en el anonimato. La metodología es investigar administrativamente y si encontramos hechos o actos que van en contra del patrimonio municipal, iniciamos el sumario».

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