Por María Luz Cortez –Ariel, una sirena negra, es la protagonista de una nueva película de live motion producida por los estudios Disney. Aunque recién se estrenará en 2023, ya generó miles de reacciones racistas por parte de los usuarios de redes sociales. Los comentarios dibujados de “buenas intenciones” dicen preferir la sirenita original, a aquella blanca, pelirroja y de ojos azules.

“¿Porque tener que meter si o si un personaje de color en un personaje que originalmente era una persona blanca? ¿Eso no sería también racismo y clasismo a la inversa?

Entendería si la historia original hubiera sido un personaje de color o moreno como en el niño de la selva, y nadie se quejó por seguir la misma línea del personaje en la versión live action, pero no tiene justificación quitar algo de forma original, para forzar una inclusión.

No considero que sea racismo o clasismo seguir los mismos personajes que originalmente estuvieron en sus versiones animadas, por el contrario, si considero de mal gusto forzar personajes color en estás versiones»

«Pareciera que lo usan para lucrar con estas nuevas modas de inclusión”, expone un usuario en el tráiler de Youtube de la película. Ese es solo un ejemplo de los muchos comentarios en contra del color de piel de la protagonista.

Esta propuesta audiovisual internacional exhibe, a través de las reacciones de los usuarios, cómo la violencia estética está enraizada en los espectadores. En ese contexto, la doctora en Ciencias Sociales, Esther Pineda, analiza en su cuenta de Instagram, ¿Por qué molesta tanto una sirenita negra?

Para Pineda, según un artículo publicado en Pie de Página de México, la violencia estética se fundamenta en cuatro premisas: el sexismo, la gerontofobia, el racismo y la gordofobia, por lo cual siempre se le va a exigir a las mujeres feminidad, juventud, blanquitud y delgadez.

“Las mujeres negras históricamente han estado ausentes en las narrativas y representaciones mediáticas, y, en las pocas oportunidades en las que aparecían, casi siempre era en el rol de esclavas”, comienza Pineda en su análisis sobre las repercusiones de este personaje de ficción de una película infantil.

La autora, que escribió libros como “Resentida” o “Bellas para morir”, consideró que las representaciones de las mujeres negras, se las suele asociar con personas agresivas, hostiles o hipersexualizadas, entre otros adjetivos.

Pineda se pregunta “¿Por qué indigna tanto una sirenita negra?” , luego concluye: “Porque rompe con el estereotipo, con el histórico lugar asignado a las personas negras en la televisión y en el cine»

«Indigna porque el personaje es protagónico, porque sale de ese lugar anacrónico y estático que se le asignó a las personas negras y en el que se les confinó».

«Una sirenita negra enfurece porque rompe con los imaginarios de inferioridad, ignorancia, fealdad y miseria asociados a la negritud; pero sobre todo, porque no muestra a una mujer negra en el rol de la esclava sufriente bajo los inclementes latigazos de un amo blanco, a la que los productos culturales acostumbraron a su audiencia”.

Finalmente, Pineda concluye: “Lo mal que estamos como sociedad que tanta gente entre 30 y 40 años está realmente en crisis y colapsando por un personaje de una película infantil. Esta gente que insulta y se violenta por un personaje de una película infantil, es gente que está criando y educando a las nuevas generaciones».

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