Durante la semana, el Ministerio de Salud de la Nación anunció que las ONG’s podrán cultivar cannabis medicinal. Se trata de una lucha histórica del sector, que sigue avanzando en derechos. Manu Nomikarios, de la ONG Sativa Madre calificó el avance como «vanguardista».

A cinco años de la sanción de la Ley, el Gobierno nacional autorizó que las organizaciones no gubernamentales puedan cultivar y ser incluidas en el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann).

A nivel nacional hay diferentes organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajan el acceso al cannabis medicinal. Con un fuerte trabajo en la Provincia, Sativa Madre es una de ellas, que cuenta con un plantel de 30 profesionales trabajando.

Este medio dialogó con Manuel Nomikarios, vecino del Valle y presidente de Sativa Madre, que se refirió al anuncio ministerial, la articulación con el Estado, y a los desafíos del movimiento cannábico.

Diariotortuga.com (DT): ¿Cómo tomaron este anuncio del Gobierno nacional?

Manu Nomikarios (MN): Es una lucha que veníamos dando durante todo el año. Ya hace un año que Reprocann existe y a nivel nacional constituimos una mesa de diálogo con todas las ONG’s registradas en salud, entre ellas las dos ONG’s principales que están en el Consejo consultivo de Reprocann.

Allí venimos construyendo algunas cuestiones, como ver qué cosas le faltaban al Registro, o analizar qué garantías no estaban contempladas en el anexo, tal cual estaba redactado.

Esa lista a modificar se puso en común junto con el Ministerio de Salud, lo que dio por resultante estas modificaciones. Fundamentalmente hablamos de esta posibilidad de habilitar a las ONG’s para que podamos cultivar superficies y cantidades ejemplares hasta 150 pacientes, entendiendo que hasta ahora sólo se habilitaba un cultivador por paciente y un paciente por cultivador solidario.

Esto va en consonancia con lo que se venía trabajando con el Ministerio (de Salud) que era poder poner, y legitimar desde la legalidad institucional, el rol que jugamos como ONG, no sólo ahora de la mano de todas las habilitaciones más recientes, sino detrás de todos estos años de trabajo en clandestinidad, de laburo en el territorio y de haber construido una praxis que fue empujando al derecho.

DT: En materia de acceso a derechos, ¿Cómo evaluás este avance?

MN: Desde ese lugar, que Sativa Madre haya formado parte de este proceso me genera mucho orgullo. Siento mucho orgullo de que las legislaciones en ampliación de derecho en este país sean siempre vanguardistas. Se pueden citar otras, pero en principio todo lo que atiende a las incorporaciones socio culturales tiene que ver con garantizar derechos que ya son legítimos en la práctica, son vanguardistas en términos legislativos.

Es vanguardista hoy poder como ONG cultivar 15 metros cuadrados de exterior, por paciente, por predio. Poder tener múltiples predios de cultivo, contempla un poco cómo es la morfología de las orgas, como nos constituimos, como laburamos en el territorio. Es importante poder cultivar hasta 150 pacientes, y poder transportar plantines y materia vegetal, que era una función que todavía estaba impedida legalmente y que era fundamental.

Hoy las ONG’s garantizamos el acceso a la medicina cannábica, incluso haciendo entregas a domicilio, facilitando el acceso a personas que tienen movilidad reducida o a quienes viven en lugares donde llega, si querés, las ofertas comerciales de cannabis.

DT: ¿Cómo analizás el presente del movimiento cannábico en el país?

MN: Hay que seguir construyendo, pero esto es muestra de que el movimiento cannábico se empieza a institucionalizar. Es un movimiento más organizado en términos políticos y ese movimiento organizado se refleja en estas conquistas. Faltan conquistas por alcanzar. La regulación integral del cannabis para todo uso es una deuda pendiente del Estado.

Y más cerquita, y menos utópico, es la implementación de dispositivos en salud pública que atiendan la demanda de cannabis medicinal, es una deuda que está en la puerta, que la seguimos saldando las ONG’s. Faltan políticas públicas que garanticen el pleno acceso gratuito de la ciudadanía a este derecho a la salud, a esta posibilidad de tratamiento que no tiene una comparativa alopática posible.

FOTOS GENTILEZA SATIVA MADRE: Manu Nomikarios preside la ONG Sativa Madre.

Trabajo con el Estado

Villa Ciudad Parque, Comuna que se encuentra sobre ruta 5 en el Departamento Calamuchita, a partir de la gestión de Pablo Riveros que asumió en 2019, viene trabajando diversos proyectos en materia de cultivo medicinal y acceso a la salud. En ese marco, la ONG Sativa Madre articula con esta Comuna.

DT: ¿Cómo es el trabajo con el Estado?

MN: Venimos construyendo en ese sentido con Pablo Riveros (Presidente comunal de Villa Ciudad Parque) desde 2019. Se plasmó en 2020 con la primera formación de profesionales para la salud en cannabis medicinal y en 2021 celebramos el primer convenio del país entre una Dirección de Salud pública y una ONG de medicina cannábica, que disponía registrar gratuitamente a pacientes del Reprocann dentro del Dispensario, y facilitar tratamientos con cannabis medicinal dentro de las prestaciones gratuitas de salud pública de la Comuna de Villa Ciudad Parque.

Cumplimos un año de ese dispositivo y renovamos el convenio y algunas iniciativas. Hemos ampliado nuestra capacidad de acceso a la ciudadanía. El dispositivo 2021 cerró casi con cien pacientes registrados legalmente en Reprocann y con un tratamiento medicinal con cannabis activo, con seguimiento regular, con consulta médica y con interconsulta y derivaciones a especialistas, todo dentro de un dispensario. Si eso no es garantía y derecho, nada lo es.

DT: ¿Qué otros proyectos vienen pensando en conjunto con la Comuna de Ciudad Parque?

MN: Para este año estamos armando cosas más grandes que tienen que ver con un proyecto autorizado por el Ministerio de Salud de la Nación para que la Comuna de Villa Ciudad Parque pueda producir su propia materia vegetal de cannabis para uso medicinal y desarrollar procesos de investigación, que Sativa Madre pueda asesorar técnicamente en ese proyecto, y poder ofrecer la planta de procesamiento y la extracción de fito derivados de la planta para uso medicinal, destinado específicamente para salud pública.

Hay otras cosas que venimos proyectando y saldrán en estos días, pero para septiembre estamos pensando en organizar el primer congreso y encuentro provincial de políticas públicas con cannabis medicinal en Villa Ciudad Parque, que contaría con la presencia de importantes autoridades nacionales.

DT: En esa experiencia de trabajo con el Estado: ¿Qué desafíos o situaciones para superar surgen?

MN: Hoy, los profesionales de salud más hegemónicos, acceden a recetar cannabis o a cumplir con el registro en Reprocann, en tanto y en cuanto les redunde en un negocio. Son los grandes obstáculos que el neoliberalismo nos pone por delante cada vez que salen estas legislaciones que tienden a garantizar derecho.

Hoy es impensable e increíble, que un médico de medicina familiar o generalista cobre entre 10 mil y 15 mil pesos la consulta médica para que el paciente se pueda registrar en Reprocann. Nosotros lo garantizamos en salud pública. Desde la ONG también lo garantizamos solidariamente y la idea es replicar ese modelo.

Acá en Alta Gracia mismo es una prueba de lo que cuestan las garantías. Venimos hace bastantes meses en tratativas con el Municipio y con algunos concejales, promoviendo mínimamente la adhesión a la ley para empezar a generar campañas de información que sean menos prohibicionistas y que puedan atender la demanda de la ciudad.

Hoy Sativa Madre atiende una gran demanda de Alta Gracia en materia de cannabis terapéutico. Atiende incluso muchos programas becarios para usuarios que no pueden acceder a tratamientos para otros lados o de forma particular, y creo que puntualmente es el momento en el que Alta Gracia tiene que mirar lo que no quiere mirar.

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