El represor Ernesto Barreiro, el pasado miércoles 10 (justo el Día Internacional de los Derechos Humanos), en una audiencia a puertas cerradas de la Megacausa La Perla, que lo tiene imputado por crímenes de lesa humanidad; indicó que cerca de la ruta 5, camino al dique Los Molinos, a la altura de Villas Ciudad de América, se hallarían los restos de una persona desaparecida.

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), sin fecha definida, ha sido convocado para inspeccionar el lugar. En diálogo con la prensa, el abogado querellante de la agrupación HIJOS, Claudio Orosz, ha advertido que Barreiro “puede mentir”. El presidente del Tribunal, Jaime Díaz Gavier, por su parte, destacó que “nunca ha ocurrido que imputados en esta causa expresen su voluntad de colaborar”.

El abogado de Barreiro, Osvaldo Viola, manifestó que esta declaración pretende “paliar el dolor” de los familiares de las víctimas e “indicar guías para que el Tribunal pueda encontrar a las personas”. En tanto, el fiscal de la causa, Facundo Trotta, destacó que este episodio representa el quiebre de un pacto de sangre entre los represores, “que han empezado a hablar”.

RAZONES PARA DESCONFIAR

Según detalla el periodista Alexis Oliva, en una radiografía biográfica del represor, Barreiro en los 70 fue uno de los fundadores del Comando Libertadores de América, la versión cordobesa de la triple A. Además, fue reconocido como uno de los principales jefes en el ex Centro Clandestino de Detención, Torturas y Exterminio (CCDTE) La Perla. En democracia, esquivó a la Justicia y se autoacuarteló en La Calera, desencadenando el alzamiento carapintada de Campo de Mayo, Buenos Aires. Fue beneficiado por la obediencia debida hasta que, cuando se reabrieron las causas por crímenes de lesa humanidad, se refugió clandestinamente en Estados Unidos, desde donde fue extraditado en 2007 para ser juzgado.

“Hernández”, “Nabo”, “Gringo” Barreiro fundó con Aldo Rico el partido MODÍN (Movimiento por la Dignidad Nacional), “expresión partidaria del ala dura del Ejército”, y su esposa reivindica el terrorismo de Estado junto a Cecilia Pando en la autodenominada Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos de Argentina.

Los periodistas que cubren las instancias de la Megacausa La Perla, lo definen como un pragmático frio y calculador. Por eso ronda la desconfianza alrededor de estas declaraciones suyas, aparentemente piadosas.

AVIVAR LA MEMORIA LOCAL

Más allá de la veracidad o no del testimonio de Barreiro, en el Departamento Santa María, en los pueblos, se suelen escuchar muchas veces comentarios, anécdotas, recuerdos, que podrían ayudar a identificar sitios donde podrían hallarse enterramientos clandestinos. Sin ir más lejos, en 2001, a partir de algunos testimonios que lo señalaban, el EAAF realizó algunas inspecciones en San Isidro, en el Grupo de Artillería 141 de José de La Quintana.

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