Las dos ramas cordobesas de la Confederación General del Trabajo (CGT) emitieron un comunicado en el que se pronunciaron en favor de sostener «unidad, organización y solidaridad en la lucha por nuestros derechos» frente a la «política de ajuste permanente que lleva adelante el Gobierno Nacional», en favor de la especulación financiera, la entrega de la soberanía nacional y los recursos naturales; y en detrimento de la industria, el desmantelamiento de la protección social y la quita de derechos individuales y colectivos a las y los trabajadores.
El mensaje agrega que «la baja sostenida del consumo provoca el cierre de fábricas, comercios y talleres en todo el territorio cordobés«; y que «miles de puestos de trabajo se pierden diariamente, mientras los empresarios achican plantillas o directamente cesan actividades».
Alertan que esta situación se traduce en «más desempleo, precarización laboral, desprotección social y empobrecimiento de grandes sectores sociales«.
Paralelamente, apuntan que el Gobierno de la Provincia de Córdoba no ha dado respuestas a las solicitudes para conformar ámbitos que permitan buscar alternativas para «morigerar el impacto de la destrucción de la economía que abarca a las y los trabajadores y sectores populares».
Por el contrario, plantean, que la Provincia «afecta al sector laboral del Estado con acciones como la última ley previsional (Ley de Equidad Jubilatoria) -que significa recortes salariales- y promoviendo la precarización de sus trabajadores».
Avanza el documento, analizando que el «modelo ultra liberal» que propone el gobierno de Javier Milei destruye la industria nacional, el empleo productivo, la educación pública, la protección para la salud y desprotege a la vejez. «Todo a cambio de una economía primarizada, extractivista de recursos naturales, cautiva de intereses extranjeros y poderes concentrados«, completa.
En particular, respecto de la reforma laboral que impulsó el Gobierno y aprobó el Congreso, y que fue presentada como una «ley de modernización laboral», expresan las CGT que se trata de un «retroceso histórico para la clase trabajadora«; que elimina derechos esenciales como el de huelga, flexibiliza la jornada de trabajo, reduce las indemnizaciones, promueve la precariedad laboral fragmenta los convenios colectivos «para destruir la solidaridad entre trabajadores, quitar fuerza a la negociación colectiva y favorecer el chantaje patronal«.








