Por Agencia Farco. La Sociedad Argentina de Pediatría expresó su “profunda preocupación” por las bajas cifras de vacunación, que comprometen tanto la inmunidad individual como la salud pública. También advirtieron que es necesario superar el 90% de vacunación en niños y que en este momento está en el 80% aproximadamente.
Al respecto, en diálogo con FM En Tránsito, la infectóloga pediátrica Elizabeth Bogdanowicz manifestó: «Hay una preocupación muy grande en el ámbito de la SAP, porque todas las vacunas de los dos primeros años de vida, que son vacunas básicamente destinadas a enfermedades potencialmente muy graves en el niño pequeño, meningitis, infecciones respiratorias severas, hepatitis; todas ellas están por debajo de los valores de cobertura deseados».
El porcentaje de vacunación esperado permite generar una inmunidad de rebaño, es decir, reducir la transmisión de enfermedades incluso entre quienes no están vacunados. Así lo expresó Bogdanowicz: «El piso es de 80% y en rigor el objetivo que uno debe alcanzar es como mínimo superar el 90% e idealmente llegar al 95%. Ese número no es arbitrario, es el que permite la inmunidad de rebaño; es decir, yo vacuno a la población objetivo y secundariamente sus contactos se ven beneficiados porque se reduce la circulación de la gente infecciosa o se reduce la transmisibilidad».
A fines del 2025 la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advirtió el aumento de casos de muertes en niños por tos convulsa. Se trata de una enfermedad que estaba prácticamente erradicada en Argentina. Lo mismo pasó con el aumento de casos de sarampión.
Elizabeth Bogdanowicz destacó la importancia de la participación de toda la sociedad en generar conciencia sobre la vacunación: «Estamos en una situación compleja que creo que es multifactorial y en la cual tenemos que trabajar todos los actores de la sociedad, no solamente la gente que trabaja en salud: los cuidadores, los educadores en escuelas. Antes el rol del colegio para el control de la vacunación era fundamental, ahora está cada vez más desdibujado. Y también hay que prestar atención y limitar la difusión de los mensajes de los grupos antivacunas que verdaderamente no le hacen bien a nadie».








