Los restos del gliptodontes fueron encontrados en 1998 y tras idas y vueltas finalmente son expuestos a vecinos y vecinas. La pieza arqueológica, que forma parte del patrimonio histórico de la localidad, fue recuperada en el 2014 por la Municipalidad de Anisacate.
El recorrido de los restos de Panocthus, encontrados en el barrio Costa Azul de la localidad de Anisacate en 1998, culminó por el momento en un paseo abierto al público. A 17 años del hallazgo, los restos finalmente son expuestos a vecinas y vecinos de la zona en una sala que se ambientó con infografía informativa y que pretende seguir creciendo. La pieza arqueológica, que forma parte del patrimonio histórico de la localidad, fue recuperada en el 2014 por la Municipalidad de Anisacate, entregado en comodato por la Agencia Córdoba Cultura.
Según precisaron desde el municipio, quienes visiten la sala «podrán recorrer, a través de una línea histórica, la formación de los continentes, el comienzo de la vida animal y los distintos periodos de la tierra». «Durante el recorrido, también se contemplar el trabajo de arqueología y el redescubrimiento de restos jurásicos que permiten conocer la vida de los gigantes que habitaron 200 millones de años antes de los primeros hombres», agregaron.
El caparazón arqueológico
El material fósil comprende una porción de la coraza dorsal, que ha sido preparada y montada por personal del laboratorio del Museo Provincial de Ciencias Naturales “Dr. Arturo U. Illía”, y permaneció en guarda en el Repositorio Científico del museo. Los restos pertenecen a uno de los géneros más representativos de la megafauna que habitó esta región.
El Panochthus es uno de los gliptodontes más abundantes de la provincia de Córdoba, junto a los géneros Neosclerocalyptus y Glyptodon. Este animal tenía una coraza que cubría su cuerpo, al igual que en sus parientes los armadillos; alcanzó a medir 3,5 metros de largo y pesar 1.000 kilos aproximadamente.
Las placas son gruesas, con un diseño de pequeñas figuras uniformes finamente punteadas. El tubo caudal (la cola) era de gran tamaño y poseía unas cicatrices, en las que quizás se hayan fijado espinas córneas, que posiblemente utilizaba para defenderse.
Para más información
El Paseo de Panochthus se encuentra en las instalaciones del edificio municipal, ubicado en la calle Salomon Palacios 15. Este espacio está abierto a todo público y tendrá una visita guiada para escuelas de todo el Valle de Paravachasca, quienes deseen programar una visita deben comunicarse a la Dirección de Turismo al celular 03547-15484007.