Este lunes 30 de marzo trabajadores de aplicaciones de transporte de la región se manifestaron frente a la Municipalidad de Alta Gracia para demandar, entre otros puntos, que la ordenanza local respecto a este servicio le permita a quienes residen en localidades vecinas poder ejercer la labor en la ciudad. Los manifestantes fueron recibidos por la Comisión de Legislación General del Concejo Deliberante, que impulsó la ordenanza vigente, aprobada por unanimidad. El plazo para la inscripción se extendió por 60 días, ya que las firmas globales más demandadas no se han registrado aún.
Al término, el chofer Luis Argüello, presente en la reunión, y los ediles Duilio Silva (Hacemos Unidos por Córdoba) y Martín Barrionuevo (Alta Gracia Cambia) compartieron sus impresiones con Tortuga.
Cuello de botella
Cabe mencionar que el 17 de marzo venció el plazo para que se inscriban en el registro local las empresas de aplicaciones que tengan interés en funcionar en la ciudad, siendo una firma local, Villa Iglesias, la única que inscribió su sistema. Ni Uber ni Cabify, que son las que en teoría contienen a la mayor cantidad de choferes de la región, se han inscripto aún.
Incluso, según reveló a este medio el secretario de Comercio, Industria y Modernización, Maximiliano Caminada, no habría interés manifiesto de estas firmas en sumarse al registro local; al menos en el corto plazo.
En virtud de esto, se dispuso una extensión de 60 días en el plazo, tras lo cual la Municipalidad estaría facultada a ejercer controles de tránsito y sancionar a quien no esté debidamente inscripto.
Esto genera un cuello de botella, ya que si bien los choferes pueden inscribirse individualmente para poder trabajar, sólo estarían contemplados por la normativa si lo hacen con alguna firma autorizada.
«Necesitamos garantías de que vamos a poder seguir trabajando»
Luis Argüello es uno de los choferes que participó de la reunión. Consultado por Tortuga, precisó que el encuentro versó por dos puntos fundamentales: la situación de quienes viven en localidades aledañas y quieren poder trabajar en Alta Gracia, y el vencimiento del plazo para que se inscriban las empresas en el registro local.
«Está un poco verde la ordenanza, porque no se tuvieron en cuenta muchos puntos«, introdujo su testimonio Argüello, respecto a la normativa altagraciense.
En cuanto a la posibilidad de que choferes de la región puedan trabajar en Alta Gracia en el marco de la legislación local, planteó: «Les pedimos a los concejales que revean esto, porque tanto Alta Gracia como estas otras localidades se manejan en conjunto como una economía regional. La gente viene a trabajar a Alta Gracia, consume en nuestros supermercados, nuestras casas de repuestos, sus hijos van a los colegios en Alta Gracia«.
Como salida a este entuerto, según explicó, se comprometieron tanto los ediles como los choferes a «llevar adelante gestiones ante la Comunidad Regional, para que se pongan de acuerdo los jefes comunales y el intendente de Alta Gracia» y se evalúe la posibilidad de que al menos las localidades del corredor de la ruta 5 puedan contar con una normativa común.
El punto número 2 de la reunión fue «qué pasa si no se presenta Uber en Alta Gracia y se registra», explicó Argüello. «La respuesta fue que no vamos a poder trabajar con aplicaciones que no estén registradas. Estamos esperando que se presenten más aplicaciones para poder registrarnos y elegir con qué aplicación queremos trabajar. Lo que planteamos es que queremos trabajar con una aplicación que sea redituable. No queremos trabajar con una aplicación que la prendas y no te dé ni un viaje», dijo, respecto de la posibilidad de que las únicas que se inscriban finalmente sean algunas firmas locales que ya están haciendo sus respectivos trámites en ese sentido.
«Quedó el compromiso de en la marcha ir viéndolo y acomodarlo», apuntó Argüello, quien asegura que el Concejo Deliberante trajo la ordenanza de la ciudad de Córdoba y la replicó en Alta Gracia: «No podés traer una ordenanza y aplicarla en una ciudad de 60 mil habitantes, cuando allá hay un millón y medio de habitantes».
Y respecto de la negativa de las aplicaciones globales (Uber y Cabify entre otras) a inscribirse en Alta Gracia para destrabar esta situación que pone en vilo a los choferes que trabajan con ellas, señaló Argüello: «Estas aplicaciones, al inscribirse, le dan prioridad a las ciudades más grandes y con más movimiento, con más viajes. Hacen un estudio de mercado«.
Finalmente, apuntó críticamente a la gestación de la ordenanza local, que se debatió durante largos meses el año pasado y llegó a su aprobación en noviembre de 2025, con el voto unánime del cuerpo: «La ordenanza se gestó sin la participación fundamental que somos nosotros, los choferes. Necesitamos garantías de que vamos a poder seguir trabajando y que no se nos va a obligar a trabajar para una o dos aplicaciones locales, que no nos van a generar ganancias«.
Regular la actividad
Por su parte, Duilio Silva repasó que uno de los puntos álgidos de la reunión que mantuvieron con los choferes tuvo que ver con que se le permitiera a quienes no tienen residencia en Alta Gracia, trabajar en la ciudad; algo que es contrario a lo establecido en la ordenanza.
«Necesitamos que se registren, porque eso nos va a permitir saber la cantidad de trabajadores que tenemos, y principalmente que los vecinos puedan seguir utilizando estas aplicaciones de manera segura. Para eso necesitamos saber quiénes son, que tengan que presentar documentación importante como certificado de antecedentes, carnet de conducir y que tengan un auto en condiciones para poder transportar a los usuarios que los eligen», explicó el edil oficialista.
«En la reunión por momentos se generó un buen entorno de discusión y el Concejo pudo no sólo escuchar, sino también intercambiar. Estamos dispuestos al diálogo y la idea es seguir escuchándoles», expresó Silva.
Y concluyó: «Queremos llevarles la tranquilidad a vecinos y vecinas de que no es que no se pueda trabajar, sino que al contrario lo que se ha logrado con la ordenanza es regular la actividad. Cumpliendo con los requisitos, estos trabajadores pueden continuar con la actividad que están desarrollando. La ordenanza busca regular, que puedan trabajar y brindar seguridad a los vecinos que los eligen«.
Sentido común
«Como concejal y presidente de bloque planteé que si bien la ordenanza salió por unanimidad, siempre velamos por los intereses de nuestra ciudad, pensando qué mejorar y entendiendo que esta novedad de aplicaciones vino a quedarse y la gente tiene derecho a elegir qué tipo de transporte desea utilizar», introdujo su testimonio Martín Barrionuevo y recordó que al momento del debate legislativo de la norma, planteó que «si había algo para modificar, no tenía inconvenientes en hacerlo».
«Planteamos por unanimidad que deben registrarse en la municipalidad. No es una cuestión tributaria, sino que la Municipalidad debe saber quiénes están y con quiénes viajan nuestros hijos«, aclaró.
En cuanto a la demanda de que choferes que no son de Alta Gracia puedan trabajar en la localidad, indicó que «siempre se priorizó a los trabajadores de la ciudad«, pero dejó abierta la posibilidad de que se pueda «modificar algún punto de lo que está en vigencia» para que personas del «corredor número 5«, que incluiría a localidades como Villa del Prado, Villa Parque Santa Ana, Anisacate o La Serranita, puedan estar contempladas.
«Esto nos llama a revisar esta cuestión desde el sentido común«, deslizó.
Finalmente, planteó que el objetivo debiera ser «tratar de que esto no se desmadre y que el trabajo no se vuelva insuficiente por la cantidad de personas que se dedican a esto«.








