En un acto de grave injerencia internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que bombardeó objetivos militares en diversos puntos de Venezuela y secuestró al presidente Nicolás Maduro y a su esposa; quienes habrían sido llevados fuera del país, sin que se conozca sus paraderos. El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela calificó la acción como una «gravísima agresión» y declaró el estado de emergencia.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, exigió al gobierno de Donald Trump una prueba de vida inmediata del presidente Maduro y la primera dama. El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, llamó al pueblo venezolano a sostener la calma y exhortó a los organismos internacionales a pronunciarse sobre este «ataque invasor» con «asesinato de civiles»
El presidente Javier Milei celebró la invasión estadounidense, al grito de «Viva la liberad carajo», y compartió en sus redes una intervención suya en la calificaba al gobierno de Maduro como una «dictadura atroz e inhumana».
El presidente de Brasil, Luiz Inacio «Lula» Da Silva, afirmó que «los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente son inaceptables», alertó que «estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional» y sentenció que «Brasil condena estas acciones y se mantiene dispuesto a promover el diálogo y la cooperación».
«Atacar a países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo», agregó y subrayó que «esta acción evoca los peores momentos de injerencia en la política de América Latina y el Caribe y amenaza la preservación de la región como zona de paz».
En ese marco, exhortó a la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, a «responder enérgicamente a este episodio».
«Estamos extremadamente preocupados por los informes de que Nicolás Maduro y su esposa fueron sacados por la fuerza del país durante las acciones agresivas de EE.UU. Si realmente tuvo lugar, es una violaсión grave de la soberanía de un Estado independiente», expresó la Cancillería de Rusia, al respecto.
«Hacemos un llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad. Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas», dijo por su parte el presidente de España, Pedro Sánchez.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, en tanto, manifestó que «el gobierno de Colombia rechaza la agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina» y que «los conflictos internos entre los pueblos los resuelven los mismos pueblos en paz».
En este contexto, Petro pidió una reunión inmediata de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) e invitó al pueblo venezolano a «encontrar los caminos del diálogo civil y su unidad»; concluyendo que «sin soberanía no hay nación» y que «es la paz el camino y el diálogo entre los pueblos es fundamental para la unión nacional».
El gobierno de México también condenó la intervención militar en Venezuela. Su presidenta, Claudia Sheinbaum, recordó expresamente que el Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas, dice textualmente: «Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas».








