Se estima que unas 4.000 personas marcharon este domingo 24 de marzo por las calles de Alta Gracia en el marco de un nuevo Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia. Desde temprano el Reloj Público y la explanada del Museo de la Estancia se llenaron de música y banderas. La movilización culminó en la Plaza Mitre, donde la multitud ocupó las gradas, las veredas y los espacios verdes para escuchar la lectura de un documento elaborado por el Colectivo Paravachasca por la Memoria y la actuación de artistas de la región.
Blanca Barreiro, integrante del Colectivo convocante, consultada por este Portal, calificó a la marcha como «conmovedora» y destacó la diversidad de su composición y, en particular, la importante presencia de jóvenes.
«Decididamente hay un compromiso grande y fuerte con las políticas de memoria, verdad y justicia, y con el nunca más», analizó Barreiro, a 48 años del inicio de la última dictadura cívico militar eclesiástica que azotó al país, con el aniquilamiento de una generación de militantes políticos, sindicales, sociales y barriales; y la destrucción de la industria nacional.

Acerca del tamaño de la marcha, superior al de años anteriores, dijo Barreiro: «Hoy nos ha quedado claro que no hay que dar ni un paso atrás. El anfiteatro de la memoria nos quedó chico de la cantidad de gente que había. Cuando la gente ya estaba en las gradas e incluso sentada en el piso de la plaza, todavía faltaban columnas que venían llegando. Realmente ha sido una jornada para destacar. Ojalá que el pueblo de alta gracia lo tenga en cuenta y que podamos llegar con este mensaje a todos nuestros vecinos y vecinas, que muchas veces es distante por confusiones, por enojos, porque obviamente que la vida no es ni ha sido fácil, con sectores de nuestro pueblo muy castigados».
En la composición variopinta de las largas cuadras de memorias, dialogaban batucadas y tambores de candombe con los gritos de «presente» en algunas pausas, cánticos históricos y referencias actuales, pañuelos blancos maquillando manifestantes, pañuelos blancos, flores rojas y carteles manuscritos. Como marchando entre la multitud, los rostros de los desaparecidos Carlos y Alicia D’Ambra, Hugo Pavón, Luis Agustín Carnevale, Elba Rosa Navarro Iriarte, Lucio Altamirano, Carlos Castagna, Viviana Real Meiners, y los referentes históricos de la lucha por los Derechos Humanos «Emi» y «Charo» D’Ambra.
Respecto al contenido de esta movilización, que se realiza en las calles y plazas de todo el país y que desde hace una década y media se sostiene ininterrumpidamente en la ciudad, indicó Barreiro: «Nos importan los derechos humanos de hoy, no somos ajenos. En esta jornada se expresan convicciones e ideas políticas diversas, que somos capaces de conjugar para estar en una conmemoración tan importante. El saldo es absolutamente positivo, emocionante. Este pueblo ha expresado un ‘Nunca Más’ muy potente».
Uno de los detalles más conmovedores del acto tuvo que ver con la decisión del Colectivo de invitar a jóvenes a gritar los «presentes» por cada desaparecido y desaparecida de la región. La decisión fue acompañada por la multitud, en lo que obró como una muestra de la esperanza para que este reclamo que cumple casi medio siglo se sostenga, mientras las respuestas históricas siguen selladas bajo el silencio cómplice de los responsables y se siguen buscando los restos de los desaparecidos y cientos de nietos y nietas viven con sus identidades fraguadas.



«Con compromiso y entusiasmo cantaban las consignas, gritaban los presentes de los desaparecidos, pese a la distancia generacional con lo que pasó; lo que indica que esto tiene continuidad y que ha habido una construcción colectiva irrompible», apuntó Blanca Barreiro. El festival concluyó con unas conmovedoras coplas, coordinadas por Romina Cannistraro y Soledad Cuello; un canto común de la canción «No tenemos miedo» de Liliana Felipe y las presentaciones en vivo de Santiago Infante, José López, Una Yunta Maraña y Sukumba.
Finalmente, subrayó Barreiro también que esta marcha tan potente «ha sido una clara muestra frente al negacionismo y a la reivindicación de la dictadura por parte del Gobierno Nacional».
Y enfatizó que no solamente se recuerda a «aquella generación como víctimas del terrorismo de Estado, sino también como parte de militancias con identidades políticas y convicciones, que querían un país y un mundo mejor. Eso también se recuerda. Vamos buscando caminos, formas y nuevas construcciones para seguir esos ideales y lograr un país más justo e igualitario, donde la riqueza sea repartida como corresponde».

A continuación, se reproduce completo el documento leído por el Colectivo Paravavachasca por la Memoria en el acto:
Fotos: Quimey Bareiro