El domingo 23 de noviembre, en Villa Parque Siquiman, Samuel Tobares, de 34 años, falleció en el marco de un operativo policial. La autopsia reveló que su cuerpo presentaba diversos golpes. Por el hecho hay dos efectivos detenidos. Un testigo que presenció el procedimiento habló de un brutal ataque, al grito de «puto de mierda».
En ese marco, la Federación Argentina LGBT y la Marcha del Orgullo de Córdoba exigieron una reunión urgente del ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, con organizaciones de la Diversidad de Córdoba; una «formación real y obligatoria en derechos humanos, género y diversidad para la Policía» y la apertura de una mesa de diálogo para diseñar políticas públicas y de seguridad que protejan a esta comunidad.
Por su parte, la Asamblea de Disidencias Sexuales convocó a una asamblea y concentración para este viernes 5 de diciembre, a las 17, en la Plaza Pepa Gaitán (Plaza de la Intendencia) de la capital cordobesa, en la que se abordará el crimen de Samuel Tobares y también el de la trabajadora sexual Camila Merlo, cuyo cuerpo se encontró descuartizado días atrás, y la desaparición de la joven Delicia Mamaní Mamaní, del paraje Punta de Agua de Malagueño.
Un crimen homoodiante
Samuel Tobares fue abordado por los policías entre la tarde y la noche del domingo 23 de noviembre en una garita de colectivos ubicada a la vera de la Ruta 38, en la que se encontraba tras volver de trabajar en un hotel de Carlos Paz.
La Tinta recoge y reproduce el testimonio de un hombre que presenció el hecho y declaró ante la Justicia lo que vio del operativo en el que murió Samuel Tobares: «A ese chico lo mataron como si fuera un perro. Vi cuando empezó el control, cuando lo llevaron para el móvil. Lo insultaron, lo agredieron. En un forcejeo le pegan una piña, lo tiraron contra el móvil, el chico se cayó y le pegaron patadas. Estuvieron sentados arriba de él 15 o 20 minutos. Le dijeron ‘puto de mierda’, ‘gil de mierda’, ‘otario’«.
Según el testigo, cuando los policías se levantaron, Samuel ya no se movía. «Los brazos se le caían. Ahí empiezan a hacerle RCP. Es mentira que ese chico se murió en el (Hospital Domingo) Funes. Se murió acá. Lo dejaron morir en la calle. Cuando se dieron cuenta que se la mandaron, se agarraban la cabeza”.
Si bien la autopsia confirmó que el cuerpo tenía múltiples lesiones, aún no se determinó ni develó oficialmente la causa precisa de muerte. Por el hecho, el fiscal de Carlos Paz Ricardo Mazzuchi dispuso la detención de los policías Guillermo Arce y Franco Romero, bajo la imputación de «homicidio preterintencional«.








