La poeta local Claudia Tejeda, en este contexto de pandemia, nos hace una invitación a sumergirnos en sus textos, una vez más el arte nos salva, eterna herramienta de resistencia, de amor y lucha.
Un pasadizo blanco
un mapa arrugado en papel de manteca
municiones de limón viejo
una llave hecha de sobras
el estante sin queso, un horizonte.
Tu instinto esquimal
ama ese sol intermitente.
Los malvados no reponen
el agua de las jarras.
¿Eso es lo que mirás
cuando te asomás a la heladera?
¿Descubriste otro mundo
detrás de las hojas del perejil?
Ya probé los beneficios
de esa bisagra poderosa.
Y te digo, no hay salida.
Te equivocaste de puerta
y de pregunta.
