El domingo 23 de agosto, a las 18, se presentará en el Cineclub Casero el documental «El nombrador», que repasa la vida del cantor, guitarrista y compositor Daniel Toro. Estarán presentes el productor Eduardo Fisicaro y la directora musical Daniela Toro, hija del músico. En la antesala, la realizadora Silvia Majul, que también participará de la actividad, brindó a Tortuga detalles sobre la figura de Daniel Toro y su huella en la cultura argentina.
La entrada general tiene un valor de $8.000 (y es libre para socios y socias del Cineclub). El ingreso es sin reservas y por orden de llegada. El Cineclub está ubicado en Emilio Zola 442 (a 100 metros del Museo del Che).
«El nombrador» es una película documental que aborda la vida de uno de los artistas más importantes de la música argentina, autor, entre otros, de clásicos como «Zamba para olvidarte», Mi mariposa triste», «El antigal» y «Cuando tenga la tierra».
«Su arte rompía cualquier frontera»
El Portal Tortuga consultó a Silvia Majul sobre el trabajo de producción detrás de «El nombrador» y el valor que tiene para la cultura argentina la figura de Daniel Toro.
RADIO TORTUGA (RT): ¿Cómo surgió la idea de repasar la vida de Daniel Toro?
SILVIA MAJUL: En los pueblos originarios, especialmente de la Patagonia, se le llama werken a las personas que comunican. Cuando supe esto, no me sonrojé por pasar de la prensa escrita a hacer películas documentales. Mi deseo siempre fue el mismo: hacer lo que hacía en el periodismo, pero llevarlo a la pantalla grande. Ya lo había hecho en 2017 con «Un pueblo hecho canción», sobre Ramón Navarro, y más tarde lo continuaría con «El Andariego». Por eso, cuando me preguntaron qué quería hacer después de la película de Navarro, no dudé un segundo: tenía que ser Daniel Toro. Sentía que en ese momento la gente solo conocía «Zamba para olvidarte» y Daniel estaba un poco olvidado y me parecía urgente que se conociera la inmensidad de su obra. A Daniel lo conocí en mis comienzos en la prensa; lo llamé desde un teléfono público en la esquina de Colón y General Paz y terminé trayéndolo a Córdoba, encargándome de su producción y prensa. El impulso de la película nació ahí, de ese vínculo y de la necesidad de rescatar a un gigante.
RT: ¿Quién fue Daniel Toro y por qué es tan importante en la cultura argentina?
SM: Daniel Toro fue un revolucionario absoluto de nuestra música popular. Estuvo solo nueve años arriba de los escenarios y, sin saber leer ni escribir música, dejó un legado tremendo. Tenía una voz descomunal que, como dice su hijo Claudio en la película, se asemeja a las grandes voces del mundo. Fue, además, uno de los primeros artistas que se vistió de traje elegante para salir a cantar en los escenarios folklóricos, portando con orgullo su rostro milenario. Como bien señaló un periodista en una nota de elDiarioAR, Daniel «llevaba el mestizaje en el rostro» y desafió de frente la narrativa tradicional de una Argentina blanca y europea. Asumió su identidad india y morena con orgullo; se reía y se codeaba de placer cuando Pepe Marrone le gritó en Buenos Aires: «¡Este grone lleva el país en la cara!». Su importancia radica en que no se encasilló: no puso su disco en las góndolas comerciales ni se casó con una sola etiqueta. Cantó canciones de amor y canciones sociales por igual, lo que le valió ser criticado por los sectores más ortodoxos de ambos lados por no «definirse», pero el tiempo demostró que su arte rompía cualquier frontera.

RT: ¿Qué se encuentra la gente que se adentra en este documental?
SM: La gente se va a encontrar con que el folklore es cine y es música, y que la música es memoria viva. El documental abre con un homenaje visual explícito a la película La deuda interna (de Miguel Pereira), mostrando a los niños jugando con las cabras en el comienzo, como un guiño a nuestra identidad federal. A través del relato, el espectador redescubrirá el monumental boom del folklore de los años 60, pero también el dolor y lo que sufrió el movimiento con la censura de la dictadura cívico-militar. Es una historia de resiliencia extrema: Daniel vivió 50 años con un cáncer y un tubo en la garganta, y aun así jamás guardó rencor; mantuvo siempre una humildad ejemplar. Se van a cruzar con la enorme poesía de creadores como Ariel Petrocelli y Armando Tejada Gómez o Julio Fontana, y con el testimonio de colegas como Teresa Parodi, Víctor Heredia y sus propios hijos. También verán que, como dice Ricardo Mollo en el film, «la música es una sola». Gracias a Pipo Lernoud recuperamos un material inédito bellísimo de Miguel Abuelo cantando temas de Daniel, y mostramos la profunda admiración de Diego Torres hacia su obra (la gente puede buscar en YouTube cómo lloraba Torres al conocer a Daniel). En resumen, se van a encontrar con una obra colectiva donde cada realizador puso su alma para homenajear a un verdadero hito de nuestra cultura. Por último, quiero agregar que estaremos ahí compartiendo la función junto a Daniela Toro, directora musical de la película, y Eduardo Fisicaro en producción. Para mí es un honor absoluto y un orgullo enorme habitar la misma sala donde estuvo Lucrecia Martel hace apenas una semana. Considero a Lucrecia, una verdadera «hija cinematográfica» de Leonardo Favio; es una de mis grandes referentes en el cine, y ni hablar ahora con su obra de corte más documental, «Nuestra Tierra». Ella demuestra magistralmente, bajo esa lente, que se puede hacer cine en el mismo barro de la vida. Su obra nos invita a detenernos y a «estar estando», tal como teorizaba Rodolfo Kusch sobre el pensamiento americano: un habitar el espacio desde la contemplación y la pertenencia, no desde la urgencia del consumo. Ah, y oh casualidad, Fidela Carrasco, quien es actriz y productora en «El Nombrador», formó parte del equipo de investigación etnográfica en la película de Lucrecia. Las redes y las memorias se cruzan todo el tiempo. Por eso no puedo negar que tengo ciertos nervios de ir a ese cine. Alta Gracia no es una plaza más; es una tierra con una densidad sociológica y cultural muy particular, un espacio donde conviven las huellas coloniales, las infancias de figuras universales, la resistencia de las sierras y una identidad comunitaria muy fuerte. Llevar el rostro milenario y mestizo de Daniel Toro a un territorio con tanta historia es, en sí mismo, un acto de reactivación de la memoria colectiva. Nos moviliza profundamente presentarnos ahí, en ese barro y en esa geografía que vibra con el mismo latido de nuestro cine.
Sobre la película
SINOPSIS: Daniela Toro viaja a Salta para encontrarse con su padre, mientras repasa algunos momentos de su carrera: canciones, recuerdos, sucesos, los oscuros años de la censura y de las operaciones de garganta que le fueron apagando su voz. Daniela entrevista a periodistas e intérpretes y siente que la voz de su padre se mantiene viva en la memoria de los cantores del país, de diferentes géneros, y de un público fiel –y anónimo- que lo admira desde distintos rincones del mundo. Daniela teje un puente entre su padre y ese público que lo sigue amando y escuchando como así también con la juventud y los nuevos cantores. El rodaje fue realizado entre enero y marzo de 2020, y tuvo lugar en las provincias de Córdoba, Salta y Buenos Aires. La película documental contó con el apoyo del INCAA, la participación del mismo Daniel Toro, y la hija menor del músico -también cantante- Daniela Toro, productora musical de la película y de la banda sonora. También participaron los otros hijos músicos de Daniel (Claudio, Facundo, Carlos y Miguel).
Esta realización audiovisual cuenta con material inédito de Miguel Abuelo cantando folklore, del mismo Daniel Toro en el Festival de Cosquín de los 60s, además de grabaciones exclusivas para este proyecto. Los valiosos testimonios de Julio Fontana, Mario Arce, Marcelo Simón, Carlos Pollice, Sergio Castro, Emiliana Merino, José Ceña y el psicólogo y músico Mauricio Castelao. Además, los testimonios y su arte, artistas de la talla de Teresa Parodi, Víctor Heredia, Abel Pintos, Diego Torres, Ricardo Mollo, Nadia Larcher, Los Carabajal, Samir Petrocelli, Belén Jaramillo y Franco Ramirez.

FICHA TÉCNICA
El Nombrador, una película sobre Daniel Toro
Argentina | 2021 | 84 minutos | Color | ATP | Documental
Dirección y Producción: Silvia Majul / Producción Musical: Daniela Toro / Producción General: Eduardo Fisicaro / Producción Ejecutiva: María Vacas / Jefa de Producción: Fidela Carrasco / Asistente de dirección: Guido Rossetti / Guión: Silvia Majul y Julián Troksberg / Director de fotografía: Carlos “Indio” Leiva / Sonido: Damián Payo – Ciro Rossetti/ Edición: Eduardo Fisicaro / Asistente de edición de sonido y Mastering: Germán Asis / Asistente de montaje: Josefina Marcel / Cámaras: Guido Rossetti – Indio Leiva – Eduardo Fisicaro- Ciro Rossetti – Fidela Carrasco – Diego Cogno – Marcelo Gattolin / Producción en Salta: Rodrigo Sánchez / Producción en Cosquín: Sandra Albertocco / Producción en Buenos Aires: Ailu Ramirez/ Locaciones: Fidela Carrasco – Rodrigo Sánchez – Eduardo Fisicaro- / Tres Lomas Films y El Jume Producciones / Investigación Histórica: Pablo Ceña / Traducción: Carolina Mizrahi / Diseño y arte: Noe Gaillardou / Prensa: Cynthia Sabat.








