El Informe de Coyuntura Económica y Social, elaborado por el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) del Centro de Almaceneros de Córdoba, reveló que la inflación de octubre fue del 1,83%. También expuso que ante una eventual interrupción de los ingresos, el 94,5% de los hogares tendría una capacidad de resistencia financiera inferior a los 30 días. En cuanto a la actividad comercial, en tanto, relevaron 263 cierres de establecimientos comerciales entre septiembre y octubre en los principales conglomerados urbanos y corredores turísticos cordobeses.
El más reciente relevamiento del IETSE, difundido el 1° de noviembre, expone una brecha cada vez más marcada entre la estabilización de algunas variables macroeconómicas y la realidad económica y social de los hogares y las pequeñas unidades comerciales. «La economía argentina muestra señales consistentes de ingreso en una fase recesiva, aunque para amplios sectores de la población sus efectos -pérdida de poder adquisitivo, contracción del consumo y deterioro de los ingresos- llevan varios meses instalados», remarca el estudio.
En cuanto a la inflación de octubre -anticipo del cálculo oficial del Indec, que se conocerá a mediados de mes-, según el cálculo del IETSE, será del 1,83%; acumulando un 26,3% en lo que va del año. En la comparación interanual, calculan que se incrementó un 32,2% y proyectan para el cierre de 2026 un 32%. En ese marco, calculan que para cubrir la canasta básica total (CBT) -umbral debajo del cual se cae en la pobreza-, una familia de cuatro integrantes debió contar con $2.114.505.
En cuanto a la «fragilidad financiera de los hogares», relevó el IETSE que ante una eventual interrupción de sus ingresos, el 61,7% de los hogares podría sostener sus gastos menos de una semana y el 32,8% podría hacerlo entre una semana y un mes; concluyendo que el 94,5% tendría una capacidad de resistencia financiera inferior a 30 días.
«El 29,3% de los hogares donde residen menores manifestó que algún niño, niña o adolescente tuvo que reducir la cantidad de alimentos consumidos por falta de recursos económicos. El indicador evidencia que las restricciones de ingresos están alcanzando directamente la alimentación de la población infantil», alerta el estudio y sostiene como dato preocupante que el 88,5% de los hogares recurrió a alguna modalidad de financiación para adquirir alimentos: Fiado en comercios: 38,2%; Tarjeta de crédito: 36,3%; Dinero prestado: 14%; No recurrió a financiación: 9,5%.
«El diagnóstico de octubre muestra que la estabilidad de los precios, por sí sola, no garantiza la recuperación económica y social.
La persistencia de un consumo deprimido, la fragilidad financiera de los hogares, las dificultades para garantizar la alimentación y la contracción del comercio minorista configuran un escenario que requiere urgente atención», indica el IETSE, que plantea que «el desafío económico de esta etapa consiste justamente en traducir estabilización macroeconómica en recuperación de la actividad productiva, recomposición de los ingresos, generación de empleo y fortalecimiento del mercado interno».
Informe completo:








