Este domingo 6 de septiembre, en una elección con pobre participación, en la que fue a votar el 62,5% del padrón electoral, el justicialista Germán Font se impuso con el 46%, aventajando de manera contundente al radical Pedro Dellarrossa, que sólo cosechó el 20% de los sufragios, y el libertario Gerardo Pasquali, que apenas superó el 17%.
Hacía 53 años que el peronismo no ganaba en esta localidad, de medular importancia para la oposición provincial y el antiperonismo nacional: es considerada el «kilómetro 0» de Cambiemos, porque en 2014 allí se vivió el primer triunfo la alianza del Pro y la Unión Cívica Radical (UCR) que al año siguiente conseguiría la presidencia, de la mano de Mauricio Macri.
Cabe mencionar que la actual intendenta, Sara Majorel, del Pro, llegó al gobierno hace cuatro años de la mano de Juntos por el Cambio.
El triunfo de Font fue celebrado por el gobernador Martín Llaryora, quien aseguró que el flamante intendente «tiene la fuerza y la capacidad para hacer que Marcos Juárez siga creciendo». Asimismo, adelantó que lo invitará para «comenzar a trabajar sobre las ideas y los proyectos que propuso durante la campaña».
El diputado nacional y exgobernador Juan Schiaretti, por su parte, saludó «a los vecinos de Marcos Juárez por la jornada democrática de este domingo» y felicitó a Germán Font, deseándole «una gran gestión para esa ciudad pujante de nuestra Pampa Gringa».
La vicegobernadora Myriam Prunotto, presente en los festejos de Font, destacó que el gobernador Llaryora «siempre ha acompañado a los intendentes» y a la ciudad de Marcos Juárez, y que ahora hará lo propio con el flamante mandatario local.
«Esta campaña fue muy local, pero sabíamos que contábamos con el respaldo de la Provincia», expresó Font.
El radical Rodrigo De Loredo, en tanto, emitió un mensaje de alerta para los espacios políticos opositores al justicialismo provincial: «Esto definitivamente nos tiene que servir de advertencia; tenemos que dejar todo tipo de interés mezquino o personal, y entender que la prioridad es que Córdoba necesita un cambio después de 30 años de peronismo».
Si bien el número de votantes de Marcos Juárez no inclina la balanza de las elecciones provinciales ni nacionales y está lejos en el tiempo el calendario electoral de 2027, el resultado le brinda un «espaldarazo» a la estrategia del oficialismo provincial para imponer su agenda en la búsqueda de retener la gobernación; y expone que las fuerzas «libertarias», por sí solas, no exhiben músculo político.
También este resultado podría acelerar el debate sobre la conveniencia de las elecciones simultáneas en la provincia y el país.








