El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), a partir de los datos revelados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), expuso que en comparación con 2023, en mayo el consumo carnes cayó un 6,5%, el de almacén un 16,4%, el de lácteos un 7,5% y el de bebidas un 31,4%. Sentencia el estudio que «la desaceleración de la inflación no trajo reactivación».
En cuanto a las ventas de los supermercados, en mayo subieron 0,9% respecto de abril, pero cayeron un 1,6% interanual y sostienen una baja del 10,3% frente al promedio de 2023.
En el sector mayorista, advierte el CEPA, «el derrumbe es mayor», ya que en mayo se sufrió una caída del 2,3% mensual, un 2,2% interanual y un 16,8% acumulado respecto a 2023.
En cuanto al consumo, en comparación con 2023, previo a la asunción de Javier Milei como presidente, se registra una caída del 13,1%. Muestran números negativos los rubros Bebidas, Almacén, Panadería, Lácteos, Carnes, Rotisería, Artículos de limpieza y perfumería y Electrónicos y artículos para el hogar. En la misma comparación sólo muestran números positivos Verdulería y frutería e Indumentaria y calzado.
Acto seguido, el informe del CEPA subraya que «el consumo mide lo que el índice oficial no muestra». En ese marco, reporta que «entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 las ventas en supermercados cayeron un 9%» y que en el mismo período el salario real registrado retrocedió apenas un 3,6% con el índice de precios al consumidor oficial (inflación), pero advierte que si se lo ajusta por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo), se advierten valores más cercanos a lo que efectivamente cayó el consumo.
Asimismo, plantea que la caída del ingreso real también explica la morosidad récord de las familias, del 12,3% con los bancos y del 29,6% con billeteras virtuales, por encima del pico de la pandemia. «Cuando no alcanza, se financia», agrega el CEPA, exponiendo que la mitad de las compras del supermercado se pagan con tarjetas de crédito, lo que deja en evidencia de que cada vez más se usa el financiamiento para la adquisición de productos básicos.
Finalmente, respecto de la disparidad salarial, muestra el CEPA que el sueldo promedio de los gerentes superó en 11 puntos a la inflación promedio, mientras que el de los cajeros se ubicó un 2% por debajo del aumento de los precios.








