En el marco de una nueva kermés del Cañito Cultural, este domingo 13 de septiembre se presentará el espectáculo unipersonal «Grecia y el cuento de la abuela Titi», pensado para las infancias y toda la familia. En una jornada que se complementará con juegos, la obra protagonizada por la payasa Grecia (Yohana Mores) recupera el recuerdo y el tesoro que le dejó su abuela Titi, invitando a niños y grandes a ser parte de la historia, que conjuga clown, narración oral, expresión corporal y la participación del público.
La propuesta da inicio a las 17 con juegos para toda la familia y la obra teatral da comienzo a las 18. Se trata de una jornada a la gorra.
«Grecia y el cuento de la abuela Titi»
El espectáculo realizó numerosas funciones en escuelas y jardines de Córdoba, participó del Ciclo Itinerantes de la Agencia Córdoba Cultura, de Medellín en Escena en Colombia en 2024 y de Teatrazo, festival teatral de Puerto Madryn, en 2026.
Yohana Mores es Licenciada en Teatro por la Universidad Nacional de Córdoba, actriz, clown y gestora teatral. Participó de distintos grupos y elencos de Córdoba en espectáculos como Desahucia, Neva, Línea de falla, Cuerpo Feroz y Brotes Mágicos, participando en festivales regionales, nacionales e internacionales y recibiendo premios y menciones especiales. En los últimos años profundizó su investigación en el lenguaje del clown y desarrolló a La Payasa Grecia. Formó parte de distintas experiencias de payasería, entre ellas Payas Pa’ Supervivir y Las Napias. También protagonizó Brotes Mágicos, espectáculo itinerante que realizó más de 200 funciones en el Jardín Botánico de Córdoba para instituciones educativas.
Expresa Yohana Mores sobre su personaje: «Para mí, Grecia es una parte de mí misma: la más divertida, ocurrente y creativa; la que tiene permiso para jugar sin restricciones y conectar profundamente con cada persona. También es mi parte más vulnerable: la que puede ser torpe, equivocarse, explorar lo que no sale bien de primera y reírse de sí misma. Su vínculo con las infancias está atravesado por la ternura, la empatía y el respeto. Grecia invita a jugar, pero no se impone: escucha, observa y conecta con la mirada del otro.








