En la previa de la jornada de defensa de la Ley de Emergencia en Discapacidad, que se llevará adelante este miércoles 9 de septiembre en todo el país y en la ciudad de Córdoba concentrará a las 12 en la Plaza San Martín, Radio Tortuga 92.9 entrevistó a Julia Domínguez, vocera del Colectivo en Defensa de la Emergencia en Discapacidad, quien brindó un descarnado panorama de lo que atraviesa el sector, con sistemas de apoyo que se han caído o sobreviven a duras penas, entre sobrecarga laboral, fuga de cerebros, cierre de espacios y el peregrinar constante de prestadores y familias para no perder derechos.
«Los derechos no se dan por sentados. Es importante salir a la calle y darnos ánimos. Hay políticas de amedrentamiento en curso que se han metido con personas de nuestro colectivo de forma muy violenta. Algunas directamente en las manifestaciones y otras a través de la violencia digital vía los trolls. Necesitamos que la gente brinde su apoyo y no naturalice lo que está pasando. Haya un nivel de violencia que hay que desnaturalizar», introdujo Julia Domínguez la charla, dando cuenta de un perturbador escenario que enfrentan las familias y prestadores que vienen sosteniendo el reclamo por la aplicación plena de la Ley de Emergencia en Discapacidad, resistida por el gobierno de Javier Milei.
«Lo que están haciendo es quitar apoyos esenciales», alertó Domínguez y graficó que «hay profesionales que han dejado el ejercicio, centros que han cerrado y se están reconfigurando».
Destacó que «la gente que trabaja en este sector tiene una gran capacidad de buscar la forma de aguantar», pero advirtió que se llega a niveles en los que las personas implican en su compromiso presupuestos familiares y sus hogares con el ímpetu por sostener los sistemas de apoyo. «Es lo más humano que tiene este colectivo. En medio de tanta crueldad, el colectivo de discapacidad brinda una gran muestra de creatividad, fuerza y humanidad», remarcó.
Y resaltó el valor de la unidad en esta lucha que viene consolidando a un sector que se venía manifestando hace años, pero que viene cobrando inusitada presencia frente a los feroces ajustes de la actual gestión de gobierno. «Cuando el colectivo ha estado en unidad le hemos podido poner un freno a los vetos», subrayó Domínguez, aunque también reconoció que el cansancio, la violencia y el sobreempleo han logrado desintegrarlo un poco en algunos momentos.
«Estamos en un momento bastante crítico y hay que tratar de encontrarle la vuelta aún en esta situación. Hay mucho en este movimiento que vale la pena. Eso nos moviliza y nos conmueve. Eso significa volver a encontrarnos. Porque al mismo tiempo que hay que ir moviendo leyes, a este colectivo se le desgranan sus sistemas de apoyos. Cuando cierran lugares, se pierden grupos de amigos. Hay que tener en cuenta todo lo que se juega con esto, no es solamente el trabajo, no son solamente las prestaciones ni las pensiones por discapacidad. Es una vida, son proyectos personales, colectivos funcionando, puestos de trabajo y miles de realidades. La emergencia en discapacidad no es ninguna solución, es el freno a la destrucción, nada más», agregó.
Finalmente, adelantó Domínguez que en las manifestaciones de este miércoles se mencionará con nombre y apellido a las diputadas y diputados que tienen en sus manos la posibilidad de acompañar el pedido de prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad, para que tenga vigencia hasta diciembre de 2027.
Reveló en este sentido que vienen haciendo un trabajo minucioso de intentar hablar personalmente con cada legislador para transmitirle la necesidad de escuchar al colectivo y ventiló que en algunos casos se han encontrado con respuestas indeseables e irrespetuosas.
«Lo que llegamos a aprender para gestionar», reflexionó al aire Julia Domínguez, al cierre de la charla, revelando que «a los reels de la Campaña Federal por la Emergencia en Discapacidad los hacen compañeres ciegos que trabajan la edición de videos con lectores de pantalla».
«Estamos llegando a niveles por fuera de nuestras capacidades y habilidades. Nos estamos volviendo community managers, aprendiendo cosas que no tendríamos por qué saber», remarcó en virtud de ello, subrayando que la razón detrás de esta entrega está dada por la preocupación sobre lo que podría implicar que personas con discapacidad y sus familias puedan quedarse sin sus sistemas de apoyo y tratamientos.
«Sabemos lo que implica y estamos muy conectados y atravesados con lo que hacemos», concluyó.
Nota relacionada:








