Como cada año, este 17 de mayo se conmemora el Día internacional de lucha contra el odio hacia la comunidad LGBTIQA+ (*) (IDAHOBIT en inglés), bajo la consigna «En el corazón de la democracia», que fue definida por la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA World). «En un momento en que los gobiernos reaccionarios están lanzando ataques contra la diversidad sexual y de género y contra la autonomía corporal —una táctica habitual para poner a prueba la resiliencia de los sistemas democráticos—, las acciones de las personas LGBTQIA+ y sus aliades nos recuerdan que las sociedades solo pueden prosperar cuando existe una verdadera equidad y justicia para todas las personas», expresaron desde ILGA World.
La conmemoración fue instaurada en 1990 por la Organización Mundial de la Salud, tras eliminar a la homosexualidad de su Clasificación Internacional de Enfermedades. «Celebrada por primera vez en 2005, este día se ha convertido en un momento verdaderamente global para las personas LGBTIQIA+ y sus aliades en todo el mundo», destacan desde ILGA World.
El Día internacional de lucha contra el odio hacia la comunidad LGBTIQA+ es acompañado con iniciativas, eventos y campañas en solidaridad con las personas LGBTQIA+, exigiendo medidas para garantizar que puedan ejercer sus derechos.
Panorama global
ILGA World advierte que «a lo largo de 2025, los gobiernos de todo el mundo recortaron drásticamente la ayuda exterior que permitía a las organizaciones de la sociedad civil operar, precisamente cuando los movimientos de extrema derecha y los gobiernos autoritarios intentaban desmantelar el progreso social«.
La Base de Datos de ILGA Mundo revela que el número de países que criminalizan los actos sexuales consensuales entre personas del mismo sexo aumentó por primera vez en años: 65 Estados miembros de la ONU siguen teniendo este tipo de leyes en vigor.
Asimismo, revela que al menos 62 países imponen restricciones a la libertad de expresión en relación con cuestiones de diversidad sexual y de género.
Y si bien existen leyes que protegen a las personas contra los delitos de odio por motivos de orientación sexual, se expone que en 63 Estados miembros de la ONU, solo 40 lo hacen por motivos de identidad de género, diez por motivos de expresión de género y ocho por motivos de características sexuales.
Sin embargo, «a pesar de los retrocesos, se sigue avanzando», destaca ILGA World y detalla: «El Consejo de Derechos Humanos renovó el mandato del único experto de la ONU encargado explícitamente de proteger a las personas LGBT y de género diverso contra la violencia y la discriminación. Se lograron victorias legales a nivel mundial: Santa Lucía despenalizó las relaciones sexuales consensuales entre personas del mismo sexo, y la República Dominicana hizo lo mismo para sus fuerzas armadas».
Asimismo, repasan que los tribunales defendieron los derechos de la comunidad LGBTIQA+: «El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictó sentencias clave sobre los derechos de las personas trans y el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo en todos los Estados miembros de la UE. En Hong Kong, un juez reconoció al hijo de una pareja de lesbianas, después de que durante años solo una de las madres había figurado como madre del niño. El Tribunal Superior de Eldoret, en Kenia, ordenó al gobierno que introdujera legislación de protección de las personas trans, una primicia en el continente. En Estados Unidos, la Corte Suprema rechazó los intentos de revocar su fallo de 2015 sobre el matrimonio igualitario».
Y agregan que «decenas de miles de personas desafiaron la prohibición del Orgullo de Budapest (Hungría), lo que marcó un momento histórico para la democracia europea»; y que el Consejo de Europa estableció sus primeras normas de derechos humanos para las personas intersex, y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó su informe inaugural sobre la discriminación y la violencia contra las personas intersex.
Finalmente, apuntan que hasta la fecha, 17 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han implementado prohibiciones de las mal llamadas «terapias de conversión» a nivel nacional, mientras que nueve han introducido restricciones a nivel nacional sobre las intervenciones innecesarias en jóvenes intersex. Además, 18 Estados miembros de la ONU permiten el reconocimiento legal del género sin condiciones previas restrictivas a nivel nacional, y 37 han legalizado el matrimonio igualitario.
En cuanto a América Latina, la Agencia Presentes repasa que si bien esta región ha sido una de las que más avances en derechos humanos ha conseguido para las personas LGBTIQA+ en los últimos años, la violencia y la discriminación sigue atentando contra sus derechos humanos.
Y plantea que esta vulnerabilidad suele agravarse al coexistir con otros factores, ya que la orientación sexual y la identidad de género están atravesadas por otras capas: identidades racializadas, migrantes, trabajadoras sexuales, personas viviendo con VIH+, entre otras. «Esto impulsa la desigualdad en nuestra región», concluye.
(*) LGBTIQA+ refiere a personas lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex, queer, asexuales y otras identidades.
Fuentes: ILGA World y Agencia Presentes
Foto: Quimey Bareiro








