Frente a la decisión de la Sala VIII de la Cámara Nacional del Trabajo de suspender la medida cautelar que protegía a las trabajadoras y trabajadores frente a los artículos más regresivos de la reforma laboral, la Confederación General del Trabajo (CGT) expresó su rechazo, considerando que «este fallo habilita la vigencia inmediata de normas que afectan gravemente las condiciones laborales» y expone al desamparo al sector trabajador. Paralelamente, la central gremial ratificó la convocatoria a la marcha prevista para el 30 de abril en Plaza de Mayo de la ciudad de Buenos Aires.
Un documento del Consejo Directivo Nacional de la CGT afirma que «resulta impropio de un Tribunal de Trabajo que decida mantener la vigencia de una ley y la incumpla al no aplicar los precedentes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que reconoce a los trabajadores como sector vulnerable y de preferente tutela».
En ese marco, remarca que «la Sala VIII ha optado claramente en contra del trabajador, desconociendo el carácter preventivo de la cautelar para consolidar los aspectos dañosos de la Ley 27.802». «Nuestros derechos deben ser garantizados de manera efectiva», subraya el comunicado, adelantando que la CGT continuará su lucha en defensa de los derechos laborales «con la Constitución en la mano y la Justicia Social como bandera».
La entidad ratificó que en la antesala del Día de las Trabajadoras y Trabajadores, este 30 de abril, a las 15, movilizará a la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires. Expresa en la convocatoria: «Somos quienes, con nuestra fuerza de trabajo, ponemos en marcha en cada rincón del país el motor de la Argentina. Quienes, día tras día, sostenemos en alto nuestra bandera para construir una Patria justa, libre y soberana. Marchamos porque, como rezaba Francisco, el trabajo es con derechos o es esclavo. Porque el salario es dignidad y no variable de ajuste».








