En la noche de este viernes 27 de febrero, con 42 votos afirmativos, 28 negativos y dos abstenciones la Cámara de Senadores aprobó el proyecto impulsado por el oficialismo, que tenía media sanción de Diputados y habilita a fraccionar vacaciones, relativiza las asimetrías entre empleadores y trabajadores, debilita el cálculo de las indemnizaciones y restringe el derecho a huelga, entre otras restricciones que, en teoría, favorecerían la generación de empleos registrados.
En medio de un amplio rechazo gremial, votaron a favor de la reforma los tres senadores cordobeses: Carmen Álvarez Rivero y Luis Juez de La Libertad Avanza, y Alejandra Vigo de Provincias Unidas.
Mientras en el Senado se debatía la reforma laboral y también el proyecto de Régimen Penal Juvenil, que también fue aprobado y dispuso la baja de edad de punibilidad a los 14 años, frente al Congreso y en diversos puntos del país (el centro de la ciudad de Córdoba, entre ellos), entidades gremiales, organizaciones sociales, espacios políticos y autoconvocados salieron a la calle a rechazar la reforma laboral, que conceptualmente recoge ideas de las impulsadas por la «modernización» del ministro de Economía de la dictadura José Martínez de Hoz y la flexibilización laboral del menemismo.
La cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT), por su parte, si bien prefirió no manifestarse el día del debate en el Senado, adelantó que se movilizará este lunes 2 de marzo cuando inicie el camino de judicialización de la norma, que considera inconstitucional.
Voces del debate
«Queremos discutir un marco en las relaciones laborales que genere condiciones de negociación laboral para los nuevos trabajos surgidos del cambio tecnológico pero con este proyecto lo que estamos dando es un subsidio para que aumente la tasa de desempleo», advirtió durante el debate el justicialista chaqueño Jorge Capitanich.
Con la reforma laboral lo único que estamos dando es un subsidio a la tasa de desempleo. pic.twitter.com/j2HsUZUDey
— Jorge Capitanich (@jmcapitanich) February 28, 2026
En la misma línea, el porteño Mariano Recalde planteó que «toda esta ley de Reforma Laboral viola principios establecidos en la Constitución y tratados internacionales, viene complicada en su constitucionalidad y va a generar mucha litigiosidad».
El formoseño José Mayans, por su parte, denunció: «Lo único que quiere el trabajador es una vida digna y con esta reforma laboral le robamos la posibilidad de tener una vida digna porque ya no le va a alcanzar el tiempo de su vida para sostener a su familia. Vida digna es todo lo que quieren para dar su esfuerzo».
En defensa de la reforma laboral, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, prometió «corregir» la informalidad en la que se encuentran «millones de trabajadores» con la reforma laboral aprobada que, según sus palabras, va a «darle certeza y previsibilidad a los trabajadores y a las empresas».
En el mismo sentido, la pampeana Victoria Huala señaló que «apoyar esta reforma laboral es apoyar a las pymes, al empleo real».
Y la chubutense Andrea Cristina planteó que esta reforma vuelve a la Argentina «competitiva, previsible» y le permite responder a «las necesidades del mercado laboral actual».
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