La Policía Ambiental reinsertó en la zona rural de Cosme, a 40 minutos de Alta Gracia, ocho ejemplares de fauna silvestre que habían sido rescatados en operativos de control y atravesaron un periodo de cuarentena sanitaria protocolar, recuperación y rehabilitación veterinaria en el Parque de la Biodiversidad. Se trata de cuatro chimangos, una torcaza, dos gatos del monte y un jote cabeza negra.
El secretario de Policía Ambiental, Adrián Rinaudo, manifestó al respecto: «Detrás de cada liberación de animales hay todo un trabajo minucioso en conjunto con otras reparticiones para lograr que los individuos tengan una segunda oportunidad en la naturaleza. Por ello, las alianzas estratégicas que tenemos con los centros de rescate es fundamental para lograr el objetivo que siempre perseguimos, que es regresarlos al lugar del que no deberían haber salido nunca».
Respecto a este tipo de rescates, indicaron oficialmente que cada uno de los animales llega con una historia particular y debe ser asistido de acuerdo a esa necesidad. Algunos están lesionados y requieren intervenciones veterinarias; otros fueron extraídos de su hábitat con pocos días de vida y necesitan un cuidado más exhaustivo para que puedan terminar de criarse; y también llegan otros, que son retirados innecesariamente de la naturaleza por desconocimiento.
«Para nosotros como equipo de trabajo de cuidado, rehabilitación y acompañamiento del proceso posterior al rescate es sumamente gratificante lograr que no se impronten -es decir, que no se habitúen a la presencia humana-, que hayan podido desarrollar una versión al humano que les permita sobrevivir en silvestría para enfrentar los desafíos, que tengan una locomoción y alimentación adecuada», expresó Melody Bayro, responsable del área de Bienestar Animal del Parque de la Biodiversidad.








